YkMat 11:29 “Tomen Mi yugo sobre ustedes y aprendan de Mí, que Yo soy manso y humilde de corazón, y HALLARAN DESCANSO PARA SUS ALMAS.

Para entender este pasaje primero necesitamos entender su contexto.

Ya el Señor había hablado de que sus oyentes estaban trabajados y cargados (κοπιῶντες καὶ πεφορτισμένοι, fatigados y sobrecargados). Y él los había invitado a acercarse a su persona para que encuentren descanso (αναπαυσω, refresco, aliento, reposo).

“Vengan a Mí, todos los que están cansados y cargados, y Yo los haré descansar” (Mat 11:28).

Sus oyentes estaban cansados, no solo de los afanes y quehaceres de la vida cotidiana, sino de las pesadas cargas religiosas y legalistas, que sus líderes (quienes se creían “sabios e inteligentes” v. 25), les habían puesto sobre sus hombros.

El Señor había dicho sobre estos:

“Porque atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen en hombros de los hombres; pero ellos ni con su dedo las quieren mover” (Mat 23:4).

Esas “cargas pesadas y difíciles de llevar” eran sus fórmulas para justificarse a sí mismos delante de Dios por medio de sus esfuerzos y obras por cumplir la ley y sus tradiciones (cp. Lucas 16:15; Galatas 2:16).

Dichas cargas eran aplicadas obligatoriamente por medio de sus tradiciones religiosas, legalistas y extra-bíblicas, especialmente “sus enseñanzas” sobre el Reino de los cielos (שמים מלכות).

Cierta vez escuche a ciertos maestros decir que “el yugo” que les ofreció Cristo a sus oyentes era “el Yugo de la Religión Judía, la interpretación Rabínica y las reglas de cómo practicarla “, estos decían que Rabinos ortodoxos, habían comparado a ese Yugo religioso como un “Yugo de Rosas”, una conveniente perspectiva para ellos como líderes del pueblo.

Pero la verdad es todo lo contrario, Jesús estaba diciendo que el “Yugo legalista de la Religión”, era realmente un “Yugo de espinas”. Estas eran realmente “Cargas pesadas” que los religiosos habían colocado sobre los hombros del pueblo, el texto dice “las ponen en [sobre los] hombros de los hombres” (Mat 23:4b).

Es interesante que hoy tenemos el mismo problema, el pueblo está cansado, no sólo de los afánes y quehaceres de la vida cotidiana, sino de las pesadas cargas religiosas con las que sus líderes los “controlan, someten y oprimen”. Estos tienen ambiciones empresariales, de crecimiento y de grandeza, y los controlan con “sus” interpretaciones “distorsionadas” sobre el ministerio, las cuales usan para manipular y lograr sus objetivos.

Otros usan el poder sugestivo de la música, “La adoración y la alabanza” juntamente con “Escrituras” particulares, las cuales suelen torcer para avanzar su agenda política, económica y de supremacia racial (2 Pedro 3:16).

Es bastante notable, la similitud de la doctrina y práctica de los fariseos, con la de ciertos líderes y organizaciones religiosas de hoy (en muchos casos su proceder, doctrina y ambición es idéntica), ejerciendo la mismas prácticas de opresión sobre el pueblo.

No obstante, ¿Cuál es el “Yugo” del que habló Cristo?

“Tomen Mi yugo sobre ustedes” (Mat 11:29).

“Su yugo”, tenía que ver con “sus enseñanzas” sobre el evangelio. El iba a cumplir con las demandas de la Ley de manera perfecta (Mat. 3:15; Gal. 4:4; 2 Cor. 5:21). Y Su Espíritu Santo iba a capacitar a los creyentes para obedecer (Rom. 8:2-4).

“Su yugo” eran sus enseñanzas sobre Dios y Su Palabra, el evangelio y el Nuevo Pacto (Lucas 22:20; Hebreos 8:13), las cuales contrastaban con las enseñanzas de los otros líderes religiosos. La carga de las enseñanzas de Cristo, sería ligera y fácil.

El les estaba llamando a que vinieran a Él por medio de la fe (v. 28 “vengan a mí”), a descansar en Su salvación por su gracia (v. 27), a desechar la intención de salvarse a sí mismos por medio de sus esfuerzos personales por cumplir las obras de la ley (Heb. 4:1–3, 6, 9–11) y a que capacitados por su Espíritu se comprometan con él y con Dios con una fe salvadora y obediente (1 Juan 5:3).

Cuando te sometes a las enseñanzas de Jesús, tu carga entonces será ligera :

“Porque Mi yugo [i.e. mi enseñanza sobre Dios] es fácil y Mi carga ligera” (Mat 11:30).

Su carga es fácil porque El mismo, por medio de su Santo Espíritu te ayudará a llevarla (cp. Tito 3:5; 1 Juan 3:24).

“Por la obra santificadora del Espíritu, para obedecer a Jesucristo y ser rociados con Su sangre: Que la gracia y la paz les sean multiplicadas a ustedes” (1 Ped. 1:2b).

El Señor les animó a que se vuelvan aprendices (μαθετε, alumnos) de “sus enseñanzas”, y a que sean mansos y humildes de corazón (i.e. tal como él mismo había sido sumiso con humildad y mansedumbre, a las enseñanzas de su Padre Celestial).

Sus discípulos debían ser sumisos, mansos y humildes de corazón aprendiendo de Él, como su ejemplo espiritual.

Mat 11:29 “Tomen Mi yugo (i.e. pongan mis enseñanzas) sobre ustedes y aprendan (μαθετε, vuélvanse aprendices, discípulos, alumnos) de Mí, que Yo soy manso y humilde de corazón, y HALLARAN DESCANSO PARA SUS ALMAS.

Pon su yugo sobre ti, con un corazón enseñable, manso y humilde y entonces descansará tu alma.


Pastor Peter Citelli, es graduado del Word of Life Bible Institute, Arg. (Dip. Th.), Liberty University (A.A., B.S., Cum Laude), The Southern Baptist Theological Seminary (M.Div., estudiante). Es pastor-maestro de la Iglesia Bautista Miramar en West Park, Fla., y sirve como oficial del comité ejecutivo y miembro de la junta directiva del Gulf Stream Baptist Association.

 

 

 

 

 

 

 

 

© 2012 Peter Citelli. Todos los derechos Reservados.

 


 

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