lt

Muchos últimamente, están trabajando duramente para que los Cristianos no celebren Halloween. Sin embargo, por darle tanto énfasis a esa celebración secular, han descuidado que el día 31 de Octubre es el recordatorio de la Reforma Protestante.  Este último, tiene grandes lecciones prácticas y aplicables para la Iglesia verdadera del día de hoy. El 31 de octubre de 1517, en la víspera de la celebración católica de “Todos los Santos”, el profesor de teología Martín Lutero (quien hasta ese momento había sido un monje agustiniano), clavó sus 95 tesis en la puerta de la Iglesia católica del castillo de Wittenberg, Alemania.

Este confrontó la venta de indulgencias papales para el perdón de pecados de los vivos, y la liberación de los muertos de los supuestos sufrimientos del purgatorio. Este se opuso a su método de recolectar fondos para la construcción de la basílica de san Pedro en Roma. Su accionar dio lugar a la reforma protestante y a la formación de iglesias reformadas y evangélicas.

Una gran cantidad de católicos (sacerdotes y feligreses) se separaron de la Iglesia católica romana, para formar las primeras Iglesias protestantes, las cuales no reconocían la autoridad del Papa (el obispo de Roma), ni los dogmas, ni las tradiciones de la Iglesia católico-romana; sino que se sujetaban enteramente a Cristo como única cabeza de la Iglesia y a su Palabra Escrita como única autoridad.

No obstante, vivimos en días donde la iglesia evangélica necesita volver a la reforma, a la luz de las Escrituras. Y una reforma, que impacta de igual manera como Lutero confrontó la corrupción y el enriquecimiento de la iglesia católico-romana, a costilla de las indulgencias vendidas a los pobres. Una reforma que expone a los que buscan enriquecerse a expensas de los pobres creyentes, y esto a base de mentiras y trampas.

Necesitamos líderes, como Martín Lutero que desenmascaren (sin temor) a los que quieren disfrazarse de “nuevos reformadores”, “apostólicos” y en muchos casos  “evangélicos”, los cuales han adoptado las mismas prácticas de la iglesia católico-romana. Los cuales procuran fondos con el fin de construir sus Mega-Iglesias, a base de promesas falsas (tal como se recolectaran los fondos para la Basílica de San Pedro).

Muchos de estos “líderes”, se hacen llamar “Padres”. No obstante, Jesús no aprobó el uso de tal título: “Y no llamen a nadie padre suyo en la tierra, porque Uno es su Padre, el que está en los cielos” (Mateo 23:9 NBLH). El Señor Jesús prohibió directamente a sus discípulos, el llamar a un maestro de religión “Padre” (i.e. fuente suprema de autoridad en su interpretación de las Escrituras), puesto que esto los coloca, por encima de las Palabras Escritas de Dios. Jesús les aclaró, “Uno es su Padre, el que está en los cielos.” Este es la única fuente de suprema autoridad, y su Palabra es sagrada.

No obstante, estos que se autodenominan “apóstoles y profetas” de la “nueva reforma apostólica y profética”, obligan a sus seguidores a llamarlos “Padres” (i.e. fuentes de autoridad suprema). Autoridad a la que supuestamente, todos deberían de someterse. Estos se levantan como “pápas” (del Latín papae), de sus ministerios (corporaciones religiosas).

Estos buscan enriquecerse, usando las estrategias de la teología de la prosperidad, sobre las masas que acumulan. Esto lo logran, por medio de sus casas de paz (células de mercadeo multinivel) y a través de mega-conferencias, organizaciones de cobertura ministerial, venta de diversos productos, siembras continuas de dinero, institutos de liderazgo (no acreditado) etc.

Tristemente la Iglesia de hoy sufre de “pastores” que no son pastores, sino comerciantes “avivatos” que nunca estudiaron en una escuela teológica seria, formal o acreditada; ni fueron entrenados, ni examinados, ni comisionados por un cuerpo de ordenación serio y probado. Estos inescrupulósamente han usurpado “el título” para sí, para “ganar credibilidad” pasando desapercibidos frente a las ovejas mientras ocultan sus verdaderas intenciones.

Nuestro Señor Jesús advirtió:

“Cuídense de los falsos profetas, que vienen a ustedes con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces” (Mateo 7:15).

Vienen a ustedes, “vestidos de ovejas” significa que estos lobos se visten, de pastores del rebaño, con pieles de ovejas, es decir se disfrazan “como pastores”, pero por dentro son lobos rapaces. Ustedes los van a poder reconocer por lo que hacen.

Alguien que dice que es “pastor” pero actúa como un manipulador, mentiroso, avaricioso y aprovechador, no es pastor, es un lobo que se ha “disfrazado de pastor” para ocultar sus verdaderos propósitos.

Así mismo la Iglesia de hoy, sufre de “apóstoles” que son simplemente hombres de negocios/empresarios, que han usurpado este título (el cual fue separado para los 12 apóstoles escogidos por el Señor Jesús). Estos han perfeccionado la forma de hacer dinero, timando y desvalijando a los pobres que les creen; y que en su desesperación son vulnerables ante sus falsas promesas y decretos de “prosperidad” y “sanidad”.

No obstante, otros mas astutos, no usan el término apóstol. Sin embargo, se llaman a sí mismos “pastores” (i.e. patrones, dictadores), de sus organizaciones y empresas independientes que corren tal como si fueran compañías seculares y que denominan de “iglesias” o “ministerios internacionales”.

La iglesia de hoy sufre de”profetas”, que proclaman falsas profecías prometiendo “paz, seguridad y bendición abundante”, al que les de una mayor cantidad de dinero/ofrendas de rompimiento.

Otros más sutiles, se llaman “pastores-líderes” (lead pastors). No obstante, estos en sus “predicaciones” han diluído el evangelio. Aplican métodos pragmáticos para multiplicarse y venderse a las masas (música contemporanea, escenarios con luces, café, blue jeans, eventos llamativos, etc). No obstante, han eliminado de “sus mensajes” las advertencias de la ira de Dios, la cual se cierne sobre aquellos que rehúsan arrepentirse genuinamente de sus pecados, volviéndose a Dios y a Jesucristo con una fe radical (Marcos 8:34; Juan 3:36; Rom. 10:9). Estos últimos, están más interesados en llenar sus eventos con multitudes (las cuales les traerán beneficio monetario), que ser hallados fieles en la comunicación del mensaje genuino del evangelio de Dios (Lucas 12:42-48; Hechos 8:22; 20:24).

Quieren llenar sus lugares, con los adictos al entretenimiento (aunque sean incoversos), porque buscan más la gloria de los hombres (anhelan ser estimados como exitosos en “su ministerio”, más que lo que temen a Dios mismo (Juan 12:43; Lucas 12:5). Todo esto hacen, buscando engrandecer sus nombres, aunque claman que lo hacen para que “Cristo sea famoso”. No obstante, Jesús advirtió sobre el destino del siervo malo: “Y lo castigará duramente, y pondrá su parte con los hipócritas; allí será el lloro y el crujir de dientes” (Mateo 24:51 RVR1960).

La iglesia de hoy también sufre de “liberadores”, que no se han podido liberar a si mismos de su avaricia, ni de sus propias carnalidades, mucho menos pueden liberar a nadie más.

La iglesia de hoy sufre de “sanadores”, que no sanan a nadie puesto que todo es un truco de manipulación psicológica, que despliegan en un escenario. Estos hacen creer a las personas que están sanas y les obligan a confesar su sanidad. Sin embargo, luego estas siguen enfermas; puesto que todo era un teatro emocional (psicosomático) y sugestivo para las cámaras, para convencer al pueblo de sus supuestos poderes milagrosos.

La iglesia de hoy sufre de “milagreros sobrenaturales”, que ponen escarcha dorada (que previamente compraron en la tienda) en Biblias, ropas etc. para sorprender a los ingenuos, diciéndoles que es oro en polvo del cielo, que se manifiesta como resultado de sus ministerios. Estos también tiran piedras/cuentas de plástico para bisutería (que también compran previamente) y las colocan debajo de los asientos, para decir que son piedras preciosas que han caído del cielo. Y múltiples otros tipos de trucos (de magia), para impresionar a las masas. Estos ganan su confianza para luego desvalijarlas, pidiéndoles siembras astronómicas de dinero. Estos les dicen que aquellos que los “honran” con grandes sumas de dinero, también podrán operar en su “unción sobrenatural” y traer milagros y rompimientos a sus vidas (los cuales desde luego nunca vienen, porque todo es un teatro).

A estos se aplican las palabras del Señor Jesús:

“Muchos Me dirán en aquel día: ‘Señor, Señor, ¿no profetizamos en Tu nombre, y en Tu nombre echamos fuera demonios, y en Tu nombre hicimos muchos milagros?’ Entonces les declararé: Jamás los conocí; APARTENSE DE MI, LOS QUE PRACTICAN [εργαζομενοι, laborando arduamente en tiempo actual] LA INIQUIDAD [ανομιαν – actúan como si no existiera la LEY DE DIOS]” (Mat 7:22-23).

Estos timadores que usan el nombre de Dios en vano, serán confrontados con sus hechos los cuales están escritos en los libros de Dios, para su condenación.  Estos están actuando como si no existiera la LEY DE DIOS, pero por esa misma ley y por toda palabra falsa serán juzgados.

“Pero Yo les digo que de toda palabra vana que hablen los hombres, darán cuenta de ella en el día del juicio” (Mateo 12:36).

La Ley de Dios dice:

“No tomarás el nombre del SEÑOR tu Dios en vano, porque el SEÑOR no tendrá por inocente al que tome Su nombre en vano” (Éxodo 20:7).

Y el SEÑOR no toma como algo liviano, a aquel que dice hablar en su nombre:

“Estoy contra los profetas, declara el Señor, ‘que usan sus lenguas y dicen: ‘El Señor declara.’ Estoy contra los que profetizan sueños falsos, declara el Señor, ‘y los cuentan y hacen errar a Mi pueblo con sus mentiras y sus presunciones, cuando Yo no los envié ni les di órdenes, ni son de provecho alguno para este pueblo,’ declara el Señor ” (Jeremías 23:31-32).

Estos no se han percatado, que todas sus acciones están siendo registradas en los libros de Dios:

“También vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie delante del trono, y los libros (rollos) fueron abiertos. Otro libro (rollo) fue abierto, que es el Libro de la Vida, y los muertos fueron juzgados por lo que estaba escrito en los libros (rollos), según sus obras” (Apocalipsis 20:12).

Delante del trono de Dios, en su juicio final, todo su show habrá terminado y sus verdaderas intenciones serán reveladas. El día en que todos sus secretos avariciosos sean puestos al descubierto, “El día en que, según mi evangelio, Dios juzgará los secretos de los hombres mediante Cristo Jesús” (Romanos 2:16).

Estos hacen uso de palabras falsas para desvalijar a los crédulos

“En su avaricia los explotarán con palabras falsas. El juicio de ellos, desde hace mucho tiempo no está ocioso, ni su perdición dormida” (2 Pedro 2:3).

Estos son expertos en torcer las Escrituras, acarreando sobre si mismos mayor condenación

“Asimismo en todas sus cartas habla en ellas de esto; en las cuales hay algunas cosas difíciles de entender, que los ignorantes e inestables tuercen, como también tuercen el resto de las Escrituras, para su propia perdición (destrucción)” (2 Pedro 3:16).

Comparemos lo que hemos expresado, con algunas de las Tesis de Martín Lutero, y cómo éstas se aplicarían a la reforma de la iglesia Cristiana del día de hoy,

Tesis 54. Oféndese a la palabra de Dios, cuando en un mismo sermón se dedica tanto o más tiempo a las indulgencias que a ella. 

De la misma manera hoy, oféndese a la Palabra de Dios, cuando en un mismo sermón se dedica más tiempo a las “siembras de pactos (supuestamente para lograr la prosperidad)”, que a la exposición precisa de la Palabra Sagrada.

También se ofende al Dios de la Palabra, cuando el evangelio no es fielmente predicado para sacar un beneficio monetario de las masas, sin importar la condenación de sus almas.

Tesis 86. Del mismo modo: ¿Por qué el Papa, cuya fortuna es hoy más abundante que la de los más opulentos ricos, no construye tan sólo una basílica de San Pedro de su propio dinero, en lugar de hacerlo con el de los pobres creyentes?

De la misma manera hoy, ¿Por qué los súper apóstoles/pastores, (nuevos papas) cuya fortuna es hoy más abundante que la de los más opulentos ricos, no construyen edificios para sus Mega-Iglesias de su propio dinero, en lugar de hacerlo con el dinero de los pobres creyentes?

Tesis 45. Debe enseñarse a los cristianos que el que ve a un indigente y, sin prestarle atención, da su dinero para comprar indulgencias, lo que obtiene en verdad no son las indulgencias papales, sino la indignación de Dios.

De la misma manera cuando un Cristiano ve a una persona pobre en necesidad y no le presta atención, y luego da su dinero a una iglesia de la prosperidad para supuestamente “cosechar” bendición, lo que obtiene en verdad no es una cosecha de la bendición que busca, sino el enojo de Dios.  Y dicho enjojo, es mayor sobre la cabeza de los estafadores, que usan su nombre para lucrarse.

Y le dijo: Una cosa te falta: ve y vende cuanto tienes y da a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; entonces vienes y Me sigues” (Marcos 10:21 NBLH). 

“Porque con certeza ustedes saben esto: que ningún inmoral, impuro, o avaro, que es idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios. Que nadie los engañe con palabras vanas, pues por causa de estas cosas la ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia” (Efesios 5:5-6).

Muchos que en la actualidad hablan del “reino de Dios”, realmente lo que están predicando es un mensaje de avaricia y amor al dinero. No debes caer en su engaño, pues ningún avaro, que es idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios.

El Reino de Cristo y de Dios es un reino espiritual, invisible y celestial. No materialista, terrenal o mundano.

Tesis 46. Debe enseñarse a los cristianos que, si no son colmados de bienes superfluos, están obligados a retener lo necesario para su casa y de ningún modo derrocharlo en indulgencias. 

De la misma manera hoy, retén lo necesario para tu casa y de ningún modo derroches lo que Dios te ha provisto en supuestas “siembras de pacto”; como método de alcanzar bendiciones o prosperidad.

Si quieres la bendición de Dios, entonces por la gracia de Cristo, obedece su instrucción en la Sagrada Escritura:

“Este Libro de la Ley no se apartará de tu boca, sino que meditarás en él día y noche, para que cuides de hacer todo lo que en él está escrito. Porque entonces harás prosperar tu camino y tendrás éxito” (Josué 1:8).

Tesis 55. Los tesoros de las indulgencias son redes con las cuales ahora se pescan las riquezas de los hombres

Tesis 56 Respecto a las indulgencias que los predicadores pregonan con gracias máximas, se entiende que efectivamente lo son en cuanto proporcionan ganancias. 

Así también hoy, las famosas predicas de la prosperidad, no son otra cosa que redes con las cuales ahora se intentan capturar las riquezas de los hombres.

Y la prosperidad que los predicadores de “la fe” ofrecen a los que les siembran su dinero, es eficaz para ellos; porque proporcionan abundantes ganancias, a sus bolsillos.

Tesis 62. El verdadero tesoro de la iglesia es el sacro-santo evangelio de la gloria y de la gracia de Dios.

Tesis 63. Empero este tesoro es, con razón, muy odiado, puesto que hace que los primeros sean postreros. 

Lutero tiene razón, el verdadero tesoro de la iglesia es el evangelio de la gloria celestial, y la salvación por medio de la gracia de Dios. Cristo es la cabeza de su iglesia, y en esta todos los creyentes verdaderos somos un sacerdocio real, habiendo obtenido ya, toda bendición en el cielo.  No obstante, esta verdad no les conviene a los predicadores de la prosperidad. Porque eso significa que no se necesitan de sus servicios como mediadores de nada, puesto que Dios nos ha provisto de un único mediador aprobado y aceptado por Él, Jesucristo.

“Porque hay un solo Dios, y también un solo Mediador entre Dios y los hombres, Cristo Jesús hombre” (1 Timoteo 2:5).

Toda la alabanza sea para Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo, quien nos ha bendecido con toda clase de bendiciones espirituales en los lugares celestiales, porque estamos unidos a Cristo” (Efesios 1:3).

“También ustedes, como piedras vivas, sean edificados como casa espiritual para un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo” (1 Pedro 2:5 NBLH).

Por todas las razones expuestas anteriormente, la Iglesia necesita volver a la reforma, conforme a las Escrituras. Un principio posterior a la Reforma Protestante decía:

“Ecclesia reformata et semper reformanda secundum verbum Dei”

(La iglesia reformada y siempre reformada, de acuerdo a la Palabra de Dios).

Quiero terminar con las palabras de Lutero, para mis hermanos que están tan preocupados por combatir a Halloween.

“La mejor forma de expulsar al diablo, si no se rinde ante el texto de las Escrituras, es mofarse y no hacerle caso porque no puede soportar el desprecio” 

Yo creo que tenemos otras batallas más importantes que enfrentar, tales como la purificación de la iglesia Cristiana ante las falsas enseñanzas de la prosperidad; y de aquellos otros que tuercen el evangelio genuino.

Creo que si Martín Lutero estuviera en la tierra el día de hoy, elegiría esta última ruta.

Peter Citelli,
Pastor-Maestro
Iglesia Bautista Miramar


 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s