El Cristiano y las emociones

“Jesús lloró” (Juan 11:35).

Algunos usan este texto para sustentar el hecho de que Jesús el Dios-hombre tuvo emociones, y por tanto concluyen en que el dejarse controlar por las emociones es una experiencia válida en la vida del Cristiano. De esta manera, pretenden justificar la emocionalidad de la que se han hecho dependientes.

El Diccionario de la Real Academia Española nos informa que la Emoción (Del lat. emotĭo, -ōnis), es una “Alteración del ánimo intensa y pasajera, agradable o penosa, que va acompañada de cierta conmoción somática.”

Adicionalmente, notamos que la palabra Griega para llorar usada en Juan 11:35 (ἐδάκρυσεν, edakrysen) muestra que Jesús sollozó, derramando lágrimas emotivas al ver la incredulidad de su pueblo (entre los cuales había hecho muchos otros milagros). Consecuentemente, también lloró por causa de las consecuencias que les sobrevendrían a causa de su rechazo (Mat. 23:37-38).

En efecto, el ser humano ha sido capacitado por Dios con intelecto, emociones, y voluntad. No hay nada malo en hacer uso de estas capacidades, en el marco de la Palabra de Dios y su diseño divino, pues estas demuestran que fuimos creados a imagen de Dios, (Imago Dei).

Sin embargo, los falsos maestros (empresarios astutos) se han dado cuenta de que se puede condicionar la emoción de las masas por medio de la música, sonidos, luces de colores, humo (tipo concierto). De esta manera les fabrican una atmósfera irreal, una ilusión, a la que llaman “presencia de Dios”, pero que en realidad no lo es.

En algunas ocasiones he escuchado como tele-evangelistas carismáticos, incitan a las masas a que ellos mismos creen “una atmósfera” de adoración, es decir que les piden que se autosugestionen (i.e. que entren en un trance) de que algo “sobrenatural” esta ocurriendo en ese mismo momento.

Se les demanda a “que se desconecten de la razón”, bajo la excusa de que “lo sobrenatural de Dios” no puede operar en conjunto con el raciocinio, el discernimiento, la inteligencia, la reflexión, y el buen juicio.

Se les pide que estos entren en un trance “espiritual” irracional, con la excusa de que supuestamente esto atrae a Dios y crea un ambiente apropiado para que ocurran “milagros”.

Se les está requiriendo como condición para experimentar “lo sobrenatural de Dios”, la ofuscación, el aturdimiento, la imprudencia, la irresponsabilidad, el descuido, la irreflexión, el disparate y el atrevimiento.

Pero esto no tiene nada que ver ni con el Dios verdadero, ni con su Palabra.

“Oraré con el espíritu, pero también oraré con el entendimiento. Cantaré con el espíritu, pero también cantaré con el entendimiento” (1 Corintios 14:15).

De hecho, en el momento que se para la música (con sus efectos acondicionadores), y se prenden las luces, se les acaba “la Unción”, puesto que la alteración emocional intensa y acompañada de una conmoción somática ha cesado.

Es por esto que estos falsos “pastores/empresarios”, usualmente obligan a sus músicos, a tocar mientras ellos hablan, especialmente en el momento de los llamados al altar, con luces coloridas en medio de un auditorio a oscuras, y lloriqueos fingidos y palabras manipuladoras que apelan a la emoción de los congregados. Y que preparan el escenario para estafar a los incautos.

Estos necesitan el trasfondo (musical) para manipular la intensidad emotiva de las masas y llevarlas a un éxtasis, en las que estas no piensan con claridad. Y en ese estado pueden llegar a tomar decisiones irresponsables (tales como entregar todo el salario de un mes, llegando a confiar en “la falsa promesa” del “profeta/pastor” de que les será devuelto con creces en pocos días, porque están sembrando en el tiempo de “la Unción”).

Estas personas han puesto toda su emoción por encima de La Palabra de Dios y de la razón. Y se han sido presas de una emotividad irracional, y de las palabras persuasivas de estos “charlatanes/estafadores” que posan como “pastores” y han sucumbido ante el encantamiento de la música “cristiana” y su “mercado”.

Es evidente que existen personas que con sinceridad se quebrantan y derraman sus lágrimas y emociones delante de Dios, en desesperación y en genuina adoración, y Él está consciente de esto (e.g., 1 de Samuel 1:15; Salmo 62:8).

Pero no debes olvidarte que la Palabra de Dios advierte a la Iglesia acerca de los lobos que arremeterían contra el rebaño de Cristo.

La Palabra Sagrada dice:

“Vendrán lobos feroces entre ustedes que no perdonarán el rebaño.” Hechos 20:29

En contraste, los verdaderos hombres de Dios no negocian, ni comercian, ni corrompen la Palabra de Dios:

“Pues no somos como muchos, que comercian (corrompen) la palabra de Dios, sino que con sinceridad, como de parte de Dios, hablamos en Cristo delante de Dios.” – 2 Cor. 2:17

No obstante, hay muchos empresarios/falsos pastores “lobos feroces” que con una agenda fría y calculadora, tuercen y comercian con la palabra de Dios, y la usan como carnada para despojar a los ingenuos.

“Pues algunos hombres se han infiltrado encubiertamente, los cuales desde mucho antes estaban marcados para esta condenación, impíos que convierten la gracia de nuestro Dios en libertinaje, y niegan a nuestro único Soberano y Señor, Jesucristo” (Judas 1:4).

Muchos seguirán su sensualidad, y por causa de ellos, el camino de la verdad será blasfemado. En su avaricia los explotarán con palabras falsas. El juicio de ellos, desde hace mucho tiempo no está ocioso, ni su perdición dormida” (2 Pedro 2:2-3).

No debes confundir la emotividad, con la Persona de Dios y el vivir en su presencia (Coram Deo), debajo de Su autoridad y para Su gloria. Por cierto, estos aspectos están intrínsecamente ligados al temor reverente y la obediencia a la Palabra de Dios.

Las Iglesias del Cristianismo histórico no tenían luces moradas, ni cámaras de video, ni sintetizadores, ni baterías, ni escenarios con motivos contemporáneos. Sin embargo la Persona de Dios y su Poder eran evidentes porque ellos recibieron la Palabra de Dios con gran humildad, sinceridad e interés genuino.

“De esta iglesia fui hecho ministro conforme a la administración de Dios que me fue dada para beneficio de ustedes, a fin de llevar a cabo la predicación de la palabra de Dios” – Col. 1:25

¿Cuáles fueron las características de la Iglesia del Cristianismo histórico?

El Pueblo de Cristo congregado y atento a recibir la enseñanza de la Palabra de Dios, con una disposición para obedecerla. Esa era su máxima expresión de adoración.

“Por esto también nosotros sin cesar damos gracias a Dios de que cuando recibieron la palabra de Dios que oyeron de nosotros, la aceptaron no como la palabra de hombres, sino como lo que realmente es, la palabra de Dios, la cual también hace su obra en ustedes los que creen” (1 Tes. 2:13).

Entonces ¿puede un Cristiano tener emociones? desde luego. Sin embargo estas deben ser examinadas a la luz de la Palabra de Dios. Porque las emociones fluctúan y son traicioneras, es por eso que el Cristiano no debe basar su vida (mucho menos su experiencia espiritual) en las emociones, sino en el sólido fundamento de la Palabra de Dios y su correcto entendimiento.

El mandato para la Iglesia de Cristo de aquella época, es igualmente aplicable para la Iglesia de hoy,

“Que la palabra de Cristo habite en abundancia en vosotros, con toda sabiduría enseñándoos y amonestándoos unos a otros con salmos, himnos y canciones espirituales, cantando a Dios con acción de gracias en vuestros corazones.” Col. 3:16.

Que así sea!


Pastor Peter Citelli, es graduado del Word of Life Bible Institute, Arg. (Dip. Th.), Liberty University (A.A., B.S., Cum Laude), The Southern Baptist Theological Seminary (M.Div., estudiante). Es pastor-maestro de la Iglesia Bautista Miramar en West Park, Fla., y sirve como oficial del comité ejecutivo y miembro de la junta directiva del Gulf Stream Baptist Association.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

© 2012 Peter Citelli. Todos los derechos Reservados.

 

 


 

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Capacitados para Creer el Evangelio

Porque a vosotros os es concedido a causa de Cristo, no sólo que creáis en él, sino también que padezcáis por él (Filipenses 1:29 RVR1960).

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Y Dios nos dio vida …

Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente (Génesis 2:7 RVR1960).

Y él [Dios] os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados (Efesios 2:1 RVR1960).

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El anuncio del nacimiento de Jesús

El ángel Gabriel es enviado por el Rey Altísimo para comunicarle a María la importante misión que Él le estaba encomendando. Ella sería su instrumento escogido por el cual el Mesías vendría al mundo.

Para escuchar a Pastor Peter Citelli predicando expositivamente Lucas 1:26-38 haga clic en el link de abajo.

Este mensaje fue predicado en la

Iglesia Bautista Miramar

3210 SW 59 Terrace
West Park, Florida 33023
Edificio del Taylor Hall

Domingo: Adoracion 11:00 AM
Miercoles: Oracion 7:30 PM

Si busca una Iglesia donde la Palabra de Dios sea comunicada con precisión le invitamos a que nos visite.

La Iglesia Bautista Miramar es un lugar donde Dios es glorificado, donde Cristo es exaltado y donde la Palabra de Dios es predicada con fidelidad.

http://www.facebook.com/IglesiaBautistadeMiramar

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¿Cuán confiables son tus palabras?

wordEn tiempos antiguos el peso de un compromiso verbal era tan serio como un documento escrito y firmado delante de testigos. Las palabras de un caballero eran esperadas a ser cumplidas a cabalidad.

Sin embargo, en los días en que vivimos pareciera que ya la confiabilidad de las promesas o palabras expresadas tienen muy poco valor o credibilidad, lo cual parece calzar bien con la corriente de un mundo que se agrada de vivir sin escrúpulos, ni absolutos morales.

Pero ¿Como deberían vivir los Cristianos?

El Señor Jesús nos instruye

Antes bien, sea el hablar de ustedes: ‘Sí, sí’ o ‘No, no’; porque lo que es más de esto, procede del mal (del maligno) – Mat. 5:37.

Note que el Señor dice de forma imperativa en el original: “sea el hablar (i.e. la palabra) de ustedes : ‘Sí, sí’ o ‘No, no’”.

El Presente Imperativo activo, “ἔστω – sea” denota un mandamiento que debe de practicarse de una manera continua a manera de estilo de vida.

Aquel que se considera seguidor de Cristo debe ser continuamente confiable en lo que expresa, pues esto es lo que manda el Señor.

Encontramos una idea similar en el libro de Eclesiastés,

Eclesiastés. 55 Mejor es que no prometas, y no que prometas y no cumplas.

Y aunque este pasaje esta hablando de votos y promesas hechas a Dios, la misma idea podria aplicarse a las relaciones entre Cristianos y con los de afuera.

Este concepto se intensifica cuando se trata de alguien que esta involucrado en el liderazgo de la Iglesia.

1 Timoteo 3:7

También es necesario que tenga buen testimonio de los de afuera, para que no caiga en descrédito y en lazo del diablo.

El sustantivo “testimonio – μαρτυρίαν” es un record de ética cristiana practica que habla del carácter. De allí entendemos que la conducta revela el verdadero carácter del líder.

Pablo ha dejado en claro en el v.2 que ese record en el caso del pastor que “supervisa/obispa” la grey, debe ser irreprensible (ἀνεπίλημπτον – i.e. por encima de la reprensión).”

Pablo también instruye a la grey

Efesios 4:25

Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros.

El previamente les ha explicado la razón

17 Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente,

18 teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón;

19 los cuales, después que perdieron toda sensibilidad, se entregaron a la lascivia para cometer con avidez toda clase de impureza.

20 Mas vosotros no habéis aprendido así a Cristo, 21 si en verdad le habéis oído, y habéis sido por él enseñados, conforme a la verdad que está en Jesús.

22 En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos,

23 y renovaos en el espíritu de vuestra mente,

24 y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.

En otras palabras, el creyente no debe vivir como los incrédulos, quienes ajenos de la vida de Dios se conducen inescrupulosamente. Sino que desechando la conducta pasada,  y siendo continuamente renovados con una nueva mentalidad Bíblica, deben vivir una vida justa y diferente en base a la Palabra de Dios.

Finalmente, Santiago dice:

Santiago 5:12 Y sobre todo, hermanos míos … Antes bien, sea el sí de ustedes, sí, y su no, no, para que no caigan bajo juicio.

Santiago nos recuerda que debemos hablar palabras confiables y seguras para no recibir la disciplina correctiva del justo juicio de Dios.

1 Corintios 11:32

32 Pero cuando somos juzgados, el Señor nos disciplina para que no seamos condenados con el mundo.

Esforcémonos pues en vivir de una manera diferente al mundo, demostrándolo de la manera en que vivimos y nos expresamos.

Rev. Peter Citelli,
Presidente
Confraternidad de Iglesias Bautistas Hispanas
del Gulf Stream Baptist Association.

 

 


 

¿Te ha llamado Dios? Discirniendo el llamado a predicar

por el Dr. Albert Mohler Jr.

¿Haz sido llamado?

¿Te ha llamado Dios al ministerio? Aunque todos los Cristianos están llamados a servir a la causa de Cristo, Dios llama a algunas personas para servir a la Iglesia como pastores y otros ministros.

Escribiendo al joven Timoteo, el apóstol Pablo confirmó que si un hombre aspira a ser un pastor, ” buena obra desea hacer ” [1 Timoteo 3:1, NBLH ]. Del mismo modo, es un alto honor el ser llamado por Dios para el ministerio de la Iglesia

¿Cómo sabes si Dios te está llamando?

En primer lugar, hay un llamado interno. A través de su Espíritu, Dios habla a las personas que él ha llamado a servir como pastores y ministros de su Iglesia. El gran reformador Martín Lutero describió este llamado interno como “la voz de Dios oída por la fe.” Aquellos que Dios ha llamado conocen este llamada por un sentido de guía, propósito y un compromiso cada vez mayor.

Este sentido de apremio debe impulsar al creyente a considerar si Dios le está llamando al ministerio. ¿Le ha regalado Dios con el ferviente deseo de predicar ? ¿Te ha dotado de los dones necesarios para el ministerio ? ¿Amas a la Palabra de Dios y te sientes llamado a enseñar? Spurgeon advirtió a aquellos que buscaban su consejo no predicar si podían evitarlo. “Pero”, Spurgeon continuó, “si no puede evitarlo, y él debe predicar o morir, entonces él es el hombre.” Esa sensación de comisión urgente es una de las características centrales de una auténtico llamado. Charles Spurgeon identificó la primera señal del llamado de Dios al ministerio como “un deseo intenso y todo absorbente por la obra.” Los que son llamados por Dios sienten una obligación creciente para predicar y enseñar la Palabra, y para ministrar al pueblo de Dios.

En segundo lugar, está el llamado externo. Los Bautistas creen que Dios usa a la congregación para “llamar a los llamados” al ministerio. La congregación debe evaluar y afirmar la vocación y los dones del creyente que se siente llamado al ministerio. Como una familia de fe , la congregación debe reconocer y celebrar los dones ministeriales dados a sus miembros, y asumir la responsabilidad de alentar a aquellos que Dios ha llamado a responder a esa llamado con gozo y sumisión.

En estos días, muchas personas piensan en carreras en vez de llamamientos. El desafío bíblico de “considerar el llamado” debería ampliarse del llamado a la salvación al llamado al ministerio. John Newton, famoso por escribir “Gracia Admirable”, comentó una vez que “Nadie más que El que hizo el mundo puede hacer un ministro del Evangelio.” Sólo Dios puede llamar a un verdadero ministro, y sólo él puede conceder el ministro los dones necesarios para servicio. Pero la gran promesa de la Escritura es que Dios ciertamente llama ministros, y presenta estos servidores como regalos a la Iglesia. Una cuestión clave en este caso es un malentendido común acerca de la voluntad de Dios. Algunos modelos de piedad evangélica implican que la voluntad de Dios es algo difícil de aceptar para nosotros . A veces nos confundimos un paso más al hablar de “rendirse” a la voluntad de Dios. Como Pablo deja claro en Romanos 12:2, la voluntad de Dios es buena, digna de aceptación entusiasta, y perfecta. Los que son llamados por Dios para predicar se les dará el deseo de predicar, así como los dones de predicación. Más allá de esto, el predicador llamado por Dios sentirá la misma obligación como el gran apóstol, quien dijo: “¡Ay de mí si no predico el evangelio!” (1 Corintios 9:16 , LBLA).

Toma en cuenta tu vocación. ¿Percibe usted que Dios le está llamando al ministerio, ya sea como pastor u otro servidor de la Iglesia? ¿Se quema con una compulsión a proclamar la Palabra, compartir el Evangelio, y el cuidado de la grey de Dios? ¿Se ha confirmado esta convocatoria y alentado por aquellos Cristianos que te conocen mejor ?

Dios sigue llamando … ¿te ha llamado ?

Traducido por Rev. Peter M. Citelli

Lectura Recomendada: Hermanos, no somos Aficionados: Un llamado a la Preparación Ministerial

¿Qué importancia tiene la Biblia?

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La suficiencia o autoridad sobre cualquier asunto de la vida Cristiana, no debe descansar en la personalidad o las palabras falibles del mensajero. Ni en su capacidad para manipular o persuadir como comunicador, ni en el método, vestimenta o estrategia para vender del mismo, sino que debe fundamentarse en la Palabra infalible, viva y eterna del Creador de todas las cosas.

Hebreos 4:12 (NBLH)

12 Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que cualquier espada de dos filos. Penetra hasta la división del alma y del espíritu, de las coyunturas y los tuétanos, y es poderosa para discernir (juzgar) los pensamientos y las intenciones del corazón.

La suficiencia o autoridad sobre cualquier tema, descansa en la Palabra infalible de Dios, el Creador por medio del cual todas las cosas llegaron a ser y al cual todo ser humano le debe rendir cuentas.

Es la Palabra de Dios, la base sobre la cual el Espíritu Santo produce el nuevo nacimiento, provocando el arrepentimiento y la fe.

Pedro nos dice:

Pues han nacido de nuevo, no de una simiente corruptible, sino de una que es incorruptible, es decir, mediante la palabra de Dios que vive y permanece (1 Pedro 1:23).

El también nos dice que debemos desear la Palabra Sagrada con la disposición de obedecerla, puesto que esto produce nuestro crecimiento espiritual.

Deseen como niños recién nacidos, la leche pura de la palabra, para que por ella crezcan para salvación (1 Pedro2:2).

De alli la necesidad de la fiel exposición de la misma.

La Escritura afirma que el Creador mira con Gracia al que es humilde y se somete ante su Palabra en genuino arrepentimiento

Isaías 66:2 (LBLA)

2 Todo esto lo hizo mi mano,
y así todas estas cosas llegaron a ser —declara el Señor.
Pero a éste miraré:
al que es humilde y contrito de espíritu, y que tiembla ante mi palabra.

No obstante, el Creador humilla a quienes se rebelan contra su Palabra,

Salmo 107:11 Porque fueron rebeldes a las palabras de Dios
Y despreciaron el consejo del Altísimo;
12 Humilló sus corazones con trabajos,
Tropezaron y no hubo quien los socorriera.

La Biblia es entonces, la Palabra “revelada” del Creador, Aquel que juzga a toda criatura y ninguna de ellas lo puede juzgar a El, ni a su Palabra Escrita.

Por tanto, la Palabra de Dios juzga a todos los hombres, los hombres no juzgan a la Palabra de Dios.

Adicionalmente, la Escritura revela que el contender con Dios, es actuar neciamente:

Job 33:13 (RVR1960)

13 ¿Por qué contiendes contra él?
Porque él no da cuenta de ninguna de sus razones.

Contender y cuestionar la Palabra del Hacedor es una ofensa muy seria delante de El. Los seres creados no deben cuestionar a su Hacedor, deben obedecerlo, sometiendo su voluntad a la de El.

Isaías 45:9 (NBLH)

9 ¡Ay del que contiende con su Hacedor!
¡el tiesto entre los tiestos de tierra!
¿Dirá el barro al alfarero: ‘Qué haces’?
¿O tu obra dirá: ‘El no tiene manos’?

Romanos 9:20-21(NBLH)

20 Al contrario, ¿quién eres tú, oh hombre, que le contestas a Dios? ¿Dirá acaso el objeto modelado al que lo modela: “Por qué me hiciste así?”

La voluntad del Hacedor esta revelada plenamente en la palabra del Señor. No obstante algunos optan por despreciarla, llevando en si mismos la justa retribución por lo que hacen.

Números 15:31 (LBLA)

31 “Porque ha menospreciado la palabra del Señor, y ha quebrantado su mandamiento, esa persona será enteramente cortada; su culpa caerá sobre ella.”

No obstante, Toda la Escritura (i.e. la Biblia) es la autoridad absoluta, central y suficiente sobre todo asunto de fe y practica Cristiana.

Toda Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir, para instruir en justicia, 17 a fin de que el hombre de Dios sea perfecto (apto), equipado para toda buena obra (2 Timoteo 3:16, NBLH).

Concordamos con el predicador Bautista Charles Spurgeon cuando dijo acerca de los mensajeros/proclamadores de la misma,

“Nosotros repetimos la Palabra como un niño repite su lección. No nos corresponde a nosotros corregir la revelación divina, sino simplemente ser su eco. Yo no considero que mi oficio consista en presentarles pensamientos nuevos y originales de mi propio peculio; mas mi oficio consiste en decirles: “La palabra que habéis oído no es mía, sino del Padre que me envió”.

Al predicador no le toca arreglar, ni maquillar, ni diluir el mensaje, sino comunicarlo con fidelidad absoluta.

Adicionalmente cuando respetamos, obedecemos y nos sometemos a la Palabra Sagrada estamos acatando la autoridad de Dios. Pero aquel que se rebela contra ella y la desprecia o tergiversa sepa que esta contendiendo con su Hacedor y que la justa retribución por lo que hace le aguarda (Juan 12:48).

Entendamos pues, la importancia, suficiencia y autoridad de la Biblia.

Pastor Peter Citelli

Copyright © Todos los Derechos Reservados


 

Agradecidos, pero ¿A quién?

gracAños atrás una canción protesta se puso muy de moda la cual decía en unas de sus estrofas “Gracias a la vida que me ha dado tanto,” la misma canción finalizaba con las palabras “Gracias a la vida, Gracias a la vida, Gracias a la vida”.  El objetivo era claro, solo se debería dar gracias “a la vida” y a nadie mas.

La canción infiltraba un concepto que se ha vuelto muy popular también en nuestros días.

Por ejemplo los humanistas seculares (ateos), el día de ayer subieron un cartel en Times Square, que presenta la idea de que “el amor y la gratitud pueden ser totalmente expresados sin creer en Dios.”

Su cartel lee “Millones muestran amor y gratitud sin Dios”.

Acertadamente, Ken Ham sostiene que “Los ateos están sin duda tratando de promover su religión de la desesperanza.”

Estos están trabajando arduamente, de continuo y de una manera consistente para sacar a Dios de la mente de la sociedad Americana.

Similarmente, leí un post de una embajada en una ciudad de Sudamérica que sostenía que en los Estados Unidos,  “el Día de Acción de Gracias … es la fecha en que familias y amigos se reúnen para compartir una comida tradicional y para dar las gracias por las buenas cosas que ofrece la vida.”

Y ese puede ser el caso de las familias ateas, que pretenden dar “gracias a la vida” por las buenas cosas que ofrece, no a “Dios el creador de la vida.”

La Escritura nos habla de la consecuencia que viene sobre los han tomado esa posición.

Romanos 1:21 Es cierto, ellos conocieron a Dios pero no quisieron adorarlo como Dios ni darle gracias. En cambio, comenzaron a inventar ideas necias sobre Dios. Como resultado, la mente les quedó en oscuridad y confusión.

No obstante, “para los Creyentes” comenzando con los peregrinos de la Colonia de Plymouth en 1623, “el Día de Acción de Gracias” fue y continua siendo una oportunidad mas para agradecer a Dios, por su misericordia y bondad.

Tal como nos recuerda Santiago,

Santiago 1:16 Así que no se dejen engañar, mis amados hermanos. 17 Todo lo que es bueno y perfecto desciende a nosotros de parte de Dios nuestro Padre, quien creó todas las luces de los cielos. Él nunca cambia ni varía como una sombra en movimiento.

Los peregrinos de la primera fiesta del Día de Acción de Gracias, agradecieron A DIOS, por lo que tuvieron y oraron por su ayuda para el invierno que vendría. Ellos agradecieron a Dios por su provisión.

Porque El ha saciado al alma sedienta, y ha llenado de bienes al alma hambrienta (Salmo 107:9).

Así, que el punto en este “Día de Acción de Gracias” no es estar agradecido “a la vida …” [como están proponiendo los ateos], sino dar GRACIAS al Creador de la Vida y dador de toda dadiva.

Como dicen los Salmos,

Por siempre cantaré de las misericordias del SEÑOR; Con mi boca daré a conocer Tu fidelidad a todas las generaciones (Salmos 89:1).

Tú eres mi Dios, y Te doy gracias; Tú eres mi Dios, y yo Te exalto (Salmo 118:28).

Este “Día de Acción de Gracias” asegurémonos de que nuestras familias, hermanos y amigos entiendan que debemos estar a agradecidos “a Dios” por sus múltiples bondades (Mateo 5:45), las cuales no son productos del “azar”, sino de su mano como el Dios Creador.

Entren por Sus puertas con acción de gracias, Y a Sus atrios con alabanza. Denle gracias, bendigan Su nombre (Salmo 100:4).

Feliz Día de Acción de Gracias,

Pastor Peter Citelli,
Ministerio Int’l Reino de Dios

¿Son los hijos de Dios, dioses?

son-los-hijos-de-dios-diosesLa enseñanza carismático/apostólico y profética (muy popular en los canales televisivos de ese corte), ha venido afirmando que los hijos de Dios, son “dioses”.

Entre los que han esparcido esta enseñanza se encuentran, Kenneth Hagin, Kenneth & Gloria Copeland, Creflo Dollar, Charles Capps, Joyce Meyer, Cash Luna, y Guillermo Maldonado entre varios otros que promueven las enseñanzas del movimiento “palabra de fe”.

Estos están basando esta falsa creencia, citando como su base bíblica, Juan 10:34-36, (el cual es una cita de Salmo 82:6).

Jesús les respondió: ¿No está escrito en vuestra ley: Yo dije, dioses sois?” (Juan 10:34 RVR1960).

De manera que estos van filosofando y razonando, “si los creyentes son hijos de Dios entonces ellos son dioses, tal como su padre, es Dios.”

Cash Luna afirma en una de sus predicaciones,

“¿Cómo se llama papa Dios? Jehová ¿Y como te llamas tú? Junior … ¿Quién sómos? ¿Jehová Junior? escucha esto, eso no es una manera de enseñar, eso es una verdad … ¿si Jesús es hijo de Dios?, ¿qué es? Dios, la Biblia dice no yo, porque vosotros sois dioses … ¿porqué? por que somos junior.”[1]

De esta manera, él esta afirmando que los creyentes son “dioses,” “Jehová Junior.” Y la base de su doctrina, es supuestamente la Biblia, y específicamente el texto de Juan 10:34-36.

Lamentablemente, este es el resultado de una pésima interpretación Bíblica que demuestra la ignorancia rampante de personas que nunca realizaron estudios formales con una institución seria de instrucción Bíblica, Instituto Bíblico, Universidad Cristiana o un Seminario Teológico acreditado, reconocido y respetado por el rigor académico.

Esto es una de las cosas que debemos reconocer de la Iglesia de Roma (sin justificar de ninguna manera sus errores). Debido a que exige que sus sacerdotes ordenados, posean una educación post-secundaria de por lo menos 8 años y que estos se gradúen del Seminario (Institución educacional para Graduados, Post-Licenciatura), con una Maestría en Divinidad y algunos llegan a alcanzar Doctorados.

Tal era el caso del Dr. Martin Lutero, quien poseía una Licenciatura, una Maestría y un Doctorado en Teología, y era profesor de la Universidad de Wittenberg, cuando el se propuso reformar la corrupción en la Iglesia de Roma.

Finalmente, esto dio paso a un cisma irreversible en la Iglesia, dando lugar a que se levantaran las Iglesias Protestantes, entre ellas la Luterana, la Presbiteriana y la Bautista.

El Rigor académico sobre los que serían los pastores-maestros de dichas congregaciones era extremadamente alto. Estos fueron preparados en gramática, historia, teología, filosofía, idiomas (Latín, Griego, Hebreo, Arameo), entre otras ciencias.

Las Iglesias Luteranas, Reformadas, Bautistas entre otras han continuado, requiriendo que sus pastores posean estudios rigurosos post-licenciatura tales como maestrías en Divinidad para sus ministros ordenados y hasta doctorados. Lo cual es una necesidad de suprema importancia para la credibilidad, no solo de los ministros, sino también de las congregaciones que representan.

Los ministros ordenados del evangelio deben de mostrar su capacidad intelectual y académica en un alto grado.

La Biblia que es la Palabra del único y sabio Dios, cubre muchas ciencias, historia, geografía, religión, arqueología, idiomas como el Hebreo, el Griego, el Arameo, poesía, diversas formas literarias etc.

El hombre de Dios debe estar debidamente preparado y entrenado académicamente para poder comunicar con dignidad y precisión, la Palabra del Dios viviente.

Eso es lo que significa que el siervo del Señor sea “apto para enseñar” en 1 Timoteo 3:2.

No obstante el entrenamiento riguroso de los siervos de Dios, últimamente ha ido siendo dejado de lado, especialmente entre algunos grupos pentecostales, carismáticos, y otros que con el deseo de hacer crecer sus Iglesias y grupos, han ordenado pastores sin mayor preparación teológica, lo cual es evidente en sus predicaciones y prácticas ministeriales.  Y en muchos casos han demonizado y estereotipado, a quienes desean estudiar y prepararse formalmente. Persiguiendo el fin de justificar, su bajo nivel educacional.

Otros empresarios independientes con la habilidad de vendedores persuasivos (particularmente del movimiento carismático-apostólico), se han volcado a fundar iglesias (como si fueran empresas), auto-nombrándose “pastores, apóstoles, profetas” (o han comprado certificados ministeriales, e incluso títulos de entidades/empresas de educación “no acreditadas” con el fin de afirmar su credibilidad).  Muchos claman tener maestrías y doctorados, pero carecen de la preparación académica adecuada, lo cual es evidente ante quienes los escuchan, puesto que solo compraron o les fue regalado un título de cartón.

Cabe mencionar que ninguna Universidad acreditada, ni Seminario Teológico serio, los aceptaría como profesores, puesto que dichos títulos no acarrean el respaldo de una institución reconocida académicamente. Dichos “títulos” son presuntamente fraudulentos, los cuales han sido otorgados por “universidades” que carecen de reconocimiento y acreditación formal.

Estos cuasi-ministros, al usar métodos de mercadeo a multinivel y todo tipo de técnicas novedosas han hecho crecer sus grupos, al punto de llegar a ser  “mega-iglesias”, sin embargo carecen de una preparación académica sólida y por ende las interpretaciones erradas son el orden del día en sus sermones, y esto es reproducido en las personas que son entrenadas por ellos, los cuales repiten sus errores doctrinales.

Sin embargo, regresemos a nuestra pregunta inicial ¿Son los hijos de Dios, dioses?, ¿Se puede afirmar esto desde la base de Juan 10:34-36?

“Jesús les respondió: ¿No está escrito en su Ley: ‘Yo dije: son dioses’?’ Si a aquéllos, a quienes vino la palabra de Dios [i.e. los jueces y gobernantes de Israel], los llamó dioses [i.e. elohim], (y la Escritura no se puede violar), ¿a quien el Padre santificó y envió al mundo, ustedes dicen: ‘Blasfemas,’ porque dije: ‘Yo soy el Hijo de Dios’?” (Juan 10:34-36).

Lo que Jesús quiso implicar en Juan 10:34-36, es que si para los gobernantes, los jueces del Israel Bíblico, se uso la palabra elohim (Salmo 82:1,6,7), cuanto mas se puede usar para El, que era el Hijo de Dios.

Si los gobernantes y los jueces del Israel Bíblico fueron considerados como representantes del Dios de Israel, cuanto más el unigénito Hijo de Dios.

“Nadie ha visto jamás a Dios; el unigénito Dios, que está en el seno del Padre, El Lo ha dado a conocer” (Juan 1:18).

Lo que enseña Juan 10:34-36, no es que los Cristianos son “dioses”, como afirma Cash Luna, sino que Cristo podía inferir su divinidad, y su oficio como Juez, sin incurrir en una blasfemia puesto que él era Dios el hijo encarnado.

Esto era el argumento que estaban usando los Judíos para apedrearlo,

“Yo y el Padre somos uno” (Juan 10:30).

“Los Judíos Le contestaron: “No Te apedreamos por ninguna obra buena, sino por blasfemia; y porque Tú, siendo hombre, te haces Dios” (v. 33).

Sin embargo él, no se hacía Dios,

El es el resplandor de Su gloria y la expresión (representación) exacta de Su naturaleza” (Hebreos 1:3f).

Pero por otro lado, el enseñar que los Cristianos son “dioses/Jehová junior” es cometer una blasfemia (Βλασφημεῖς – hablar livianamente, profanamente y sin respeto de Dios). Considera lo que la Ley de Dios dice de los blasfemos (e.g. Lev. 24:14-16). El comentario de Cash Luna, exalta a meros seres humanos y rebaja, desprecia y minimiza la divinidad de Cristo, el Dios-hombre.

Adicionalmente, el afirmar tal cosa es tambien idolatria,

:No tendrás otros dioses delante de mí” (Deuteronomio 5:7).

“A ti te fue mostrado, para que supieras que el SEÑOR, El es Dios; ningún otro hay fuera de El” (Deuteronomio 4:35).

“Así dice el SEÑOR, el Rey de Israel, Y su Redentor, el SEÑOR de los ejércitos: ‘Yo soy el primero y Yo soy el último, Y fuera de Mí no hay Dios” (Isaías 43:10).

“Ustedes son Mis testigos,” declara el SEÑOR, “y Mi siervo a quien he escogido, Para que Me conozcan y crean en Mí, Y entiendan que Yo soy. Antes de Mí no fue formado otro dios, Ni después de Mí lo habrá” (Isaías 43:10).

Pablo en el Nuevo Testamento no dice:

“Porque aunque haya algunos llamados dioses, ya sea en el cielo o en la tierra, como por cierto hay muchos dioses y muchos señores” pero para nosotros hay un solo Dios, el Padre, de quien proceden todas las cosas y nosotros somos para El; y un solo Señor, Jesucristo, por quien son todas las cosas y por medio de El existimos nosotros” (1 Corinitios 8:5).

Por tanto, aléjate de quien se atreva a blasfemar, enseñando que los Cristianos somos “dioses”.

Los que hemos recibido a Cristo, somos hijos de Dios (espiritualmente hablando) pero en ninguna manera comparables con el Dios soberano o con su Hijo divino, nuestro Señor Jesucristo.

“Porque hay UN SOLO DIOS, y también un solo Mediador entre Dios y los hombres, Cristo Jesús hombre” (1 Timoteo 2:5).

“En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios” (Juan 1:1 RVR1960).

Pastor Peter Citelli

© 2013 Reino de Dios. Todos los derechos Reservados.

E-mail: oficina@reinodedios.tv


[1] Yamisalvacion. “Cash Luna se declara un Dios, un Jehova Junior.” You Tube. http://www.youtube.com/watch?v=jc2rEPw7nn4 (accessed May 18, 2013).

¿A quién justifica Dios?

b“No he venido a llamar a justos [i.e. a los que se creen justos y que no necesitan arrepentirse de nada], sino a pecadores al arrepentimiento.” – Lucas 5:32

El propósito de la primera venida del Señor, fue el llamar a los que sabían que por causa de su condición espiritual [i.e. sus múltiples pecados] no entrarían al Reino salvífico de Dios.

El no vino a llamar, a aquellos que se creían “justos” por la practica de su religión y obras de moralidad.

El vino a llamar a pecadores, que no tenían ninguna posibilidad de entrar en el reino de Dios, los cuales en una humildad, (provocada por el Espíritu Santo) se humillarían delante de Dios, reconociendo su bancarrota espiritual y dependiendo solo de la misericordia y la gracia de Dios para salvarlos y dejarlos entrar en su reino.

El Señor Jesús les conto la siguiente parábola:

Lucas 18:9-14

9 Dijo también Jesús esta parábola a unos que confiaban en sí mismos como justos, y despreciaban a los demás: 10 “Dos hombres subieron al templo a orar; uno era Fariseo y el otro recaudador de impuestos. 11 El Fariseo puesto en pie, oraba para sí de esta manera: ‘Dios, te doy gracias porque no soy como los demás hombres: estafadores, injustos, adúlteros; ni aun como este recaudador de impuestos. 12 Yo ayuno dos veces por semana; doy el diezmo de todo lo que gano.’

13 Pero el recaudador de impuestos, de pie y a cierta distancia, no quería ni siquiera alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: ‘Dios, ten piedad de mí, pecador. 14 Les digo que éste descendió a su casa justificado pero aquél no; porque todo el que se engrandece será humillado, pero el que se humilla será engrandecido.”

El recaudador de impuestos, que reconoció su pecado y su imposibilidad de salvarse a si mismo por sus obras, fue aquel al que Dios justifico.

El fariseo que se jactaba de todas sus aparentes, obras de religiosidad y moralidad externas, no.

Cristo sigue llamando al arrepentimiento a los que saben en su interior que son pecadores, y que en su practica y fachada religiosa externa y condición actual, Dios no los dejaría entrar en su Reino.

1 Cor. 6:9 ¿O no saben que los injustos no heredarán el reino de Dios? No se dejen engañar: ni los inmorales, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los homosexuales, 10 ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los difamadores, ni los estafadores heredarán el reino de Dios.

Nadie que viva continuamente de esta manera por muy “espiritual, religioso o prominente” que aparente ser, entrara en el Reino de Dios.

No obstante, algunos pecadores son impactados por la convicción del Espíritu Santo, de su hipocresía religiosa y fraude espiritual,  llegando al arrepentimiento genuino delante de Dios.

Es a estos, como el recaudador de impuestos, quien “no quería ni siquiera alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: ‘Dios, ten piedad de mí, pecador’” que Dios justifica.

Es a estos, de corazón contrito y humillado que Dios no desprecia.

Salmo 51:17 Los sacrificios de Dios son el espíritu contrito;
 al corazón contrito y humillado, oh Dios, no despreciarás.

Los fariseos [y los presuntuosos de hoy], creían que eso no era aplicable para ellos.  Estos se creían justos y saludables en lo espiritual [cf. Mar. 2:15,17] y que no necesitaban arrepentirse de nada.

Sin embargo, a los que reconocen su insuficiencia espiritual, debido a su enfermedad terminal llamada pecado; los que dicen
 ‘Dios, ten misericordia de mí, pecador,’ son los que Dios justifica por su gracia.

Es de aquellos que poseen una fe en el Señor Jesucristo, que incluye el componente del arrepentimiento, de los que se se dice:

Romanos 5:1 Por tanto, habiendo sido justificados por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo

Rev. Peter Citelli

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