Capacitados para Creer el Evangelio

Porque a vosotros os es concedido a causa de Cristo, no sólo que creáis en él, sino también que padezcáis por él (Filipenses 1:29 RVR1960).

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Y Dios nos dio vida …

Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente (Génesis 2:7 RVR1960).

Y él [Dios] os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados (Efesios 2:1 RVR1960).

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El anuncio del nacimiento de Jesús

El ángel Gabriel es enviado por el Rey Altísimo para comunicarle a María la importante misión que Él le estaba encomendando. Ella sería su instrumento escogido por el cual el Mesías vendría al mundo.

Para escuchar a Pastor Peter Citelli predicando expositivamente Lucas 1:26-38 haga clic en el link de abajo.

Este mensaje fue predicado en la

Iglesia Bautista Miramar

3210 SW 59 Terrace
West Park, Florida 33023
Edificio del Taylor Hall

Domingo: Adoracion 11:00 AM
Miercoles: Oracion 7:30 PM

Si busca una Iglesia donde la Palabra de Dios sea comunicada con precisión le invitamos a que nos visite.

La Iglesia Bautista Miramar es un lugar donde Dios es glorificado, donde Cristo es exaltado y donde la Palabra de Dios es predicada con fidelidad.

http://www.facebook.com/IglesiaBautistadeMiramar

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¿Cuán confiables son tus palabras?

wordEn tiempos antiguos el peso de un compromiso verbal era tan serio como un documento escrito y firmado delante de testigos. Las palabras de un caballero eran esperadas a ser cumplidas a cabalidad.

Sin embargo, en los días en que vivimos pareciera que ya la confiabilidad de las promesas o palabras expresadas tienen muy poco valor o credibilidad, lo cual parece calzar bien con la corriente de un mundo que se agrada de vivir sin escrúpulos, ni absolutos morales.

Pero ¿Como deberían vivir los Cristianos?

El Señor Jesús nos instruye

Antes bien, sea el hablar de ustedes: ‘Sí, sí’ o ‘No, no’; porque lo que es más de esto, procede del mal (del maligno) – Mat. 5:37.

Note que el Señor dice de forma imperativa en el original: “sea el hablar (i.e. la palabra) de ustedes : ‘Sí, sí’ o ‘No, no’”.

El Presente Imperativo activo, “ἔστω – sea” denota un mandamiento que debe de practicarse de una manera continua a manera de estilo de vida.

Aquel que se considera seguidor de Cristo debe ser continuamente confiable en lo que expresa, pues esto es lo que manda el Señor.

Encontramos una idea similar en el libro de Eclesiastés,

Eclesiastés. 55 Mejor es que no prometas, y no que prometas y no cumplas.

Y aunque este pasaje esta hablando de votos y promesas hechas a Dios, la misma idea podria aplicarse a las relaciones entre Cristianos y con los de afuera.

Este concepto se intensifica cuando se trata de alguien que esta involucrado en el liderazgo de la Iglesia.

1 Timoteo 3:7

También es necesario que tenga buen testimonio de los de afuera, para que no caiga en descrédito y en lazo del diablo.

El sustantivo “testimonio – μαρτυρίαν” es un record de ética cristiana practica que habla del carácter. De allí entendemos que la conducta revela el verdadero carácter del líder.

Pablo ha dejado en claro en el v.2 que ese record en el caso del pastor que “supervisa/obispa” la grey, debe ser irreprensible (ἀνεπίλημπτον – i.e. por encima de la reprensión).”

Pablo también instruye a la grey

Efesios 4:25

Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros.

El previamente les ha explicado la razón

17 Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente,

18 teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón;

19 los cuales, después que perdieron toda sensibilidad, se entregaron a la lascivia para cometer con avidez toda clase de impureza.

20 Mas vosotros no habéis aprendido así a Cristo, 21 si en verdad le habéis oído, y habéis sido por él enseñados, conforme a la verdad que está en Jesús.

22 En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos,

23 y renovaos en el espíritu de vuestra mente,

24 y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.

En otras palabras, el creyente no debe vivir como los incrédulos, quienes ajenos de la vida de Dios se conducen inescrupulosamente. Sino que desechando la conducta pasada,  y siendo continuamente renovados con una nueva mentalidad Bíblica, deben vivir una vida justa y diferente en base a la Palabra de Dios.

Finalmente, Santiago dice:

Santiago 5:12 Y sobre todo, hermanos míos … Antes bien, sea el sí de ustedes, sí, y su no, no, para que no caigan bajo juicio.

Santiago nos recuerda que debemos hablar palabras confiables y seguras para no recibir la disciplina correctiva del justo juicio de Dios.

1 Corintios 11:32

32 Pero cuando somos juzgados, el Señor nos disciplina para que no seamos condenados con el mundo.

Esforcémonos pues en vivir de una manera diferente al mundo, demostrándolo de la manera en que vivimos y nos expresamos.

Rev. Peter Citelli,
Presidente
Confraternidad de Iglesias Bautistas Hispanas
del Gulf Stream Baptist Association.

 

 


 

¿Te ha llamado Dios? Discirniendo el llamado a predicar

por el Dr. Albert Mohler Jr.

¿Haz sido llamado?

¿Te ha llamado Dios al ministerio? Aunque todos los Cristianos están llamados a servir a la causa de Cristo, Dios llama a algunas personas para servir a la Iglesia como pastores y otros ministros.

Escribiendo al joven Timoteo, el apóstol Pablo confirmó que si un hombre aspira a ser un pastor, ” buena obra desea hacer ” [1 Timoteo 3:1, NBLH ]. Del mismo modo, es un alto honor el ser llamado por Dios para el ministerio de la Iglesia

¿Cómo sabes si Dios te está llamando?

En primer lugar, hay un llamado interno. A través de su Espíritu, Dios habla a las personas que él ha llamado a servir como pastores y ministros de su Iglesia. El gran reformador Martín Lutero describió este llamado interno como “la voz de Dios oída por la fe.” Aquellos que Dios ha llamado conocen este llamada por un sentido de guía, propósito y un compromiso cada vez mayor.

Este sentido de apremio debe impulsar al creyente a considerar si Dios le está llamando al ministerio. ¿Le ha regalado Dios con el ferviente deseo de predicar ? ¿Te ha dotado de los dones necesarios para el ministerio ? ¿Amas a la Palabra de Dios y te sientes llamado a enseñar? Spurgeon advirtió a aquellos que buscaban su consejo no predicar si podían evitarlo. “Pero”, Spurgeon continuó, “si no puede evitarlo, y él debe predicar o morir, entonces él es el hombre.” Esa sensación de comisión urgente es una de las características centrales de una auténtico llamado. Charles Spurgeon identificó la primera señal del llamado de Dios al ministerio como “un deseo intenso y todo absorbente por la obra.” Los que son llamados por Dios sienten una obligación creciente para predicar y enseñar la Palabra, y para ministrar al pueblo de Dios.

En segundo lugar, está el llamado externo. Los Bautistas creen que Dios usa a la congregación para “llamar a los llamados” al ministerio. La congregación debe evaluar y afirmar la vocación y los dones del creyente que se siente llamado al ministerio. Como una familia de fe , la congregación debe reconocer y celebrar los dones ministeriales dados a sus miembros, y asumir la responsabilidad de alentar a aquellos que Dios ha llamado a responder a esa llamado con gozo y sumisión.

En estos días, muchas personas piensan en carreras en vez de llamamientos. El desafío bíblico de “considerar el llamado” debería ampliarse del llamado a la salvación al llamado al ministerio. John Newton, famoso por escribir “Gracia Admirable”, comentó una vez que “Nadie más que El que hizo el mundo puede hacer un ministro del Evangelio.” Sólo Dios puede llamar a un verdadero ministro, y sólo él puede conceder el ministro los dones necesarios para servicio. Pero la gran promesa de la Escritura es que Dios ciertamente llama ministros, y presenta estos servidores como regalos a la Iglesia. Una cuestión clave en este caso es un malentendido común acerca de la voluntad de Dios. Algunos modelos de piedad evangélica implican que la voluntad de Dios es algo difícil de aceptar para nosotros . A veces nos confundimos un paso más al hablar de “rendirse” a la voluntad de Dios. Como Pablo deja claro en Romanos 12:2, la voluntad de Dios es buena, digna de aceptación entusiasta, y perfecta. Los que son llamados por Dios para predicar se les dará el deseo de predicar, así como los dones de predicación. Más allá de esto, el predicador llamado por Dios sentirá la misma obligación como el gran apóstol, quien dijo: “¡Ay de mí si no predico el evangelio!” (1 Corintios 9:16 , LBLA).

Toma en cuenta tu vocación. ¿Percibe usted que Dios le está llamando al ministerio, ya sea como pastor u otro servidor de la Iglesia? ¿Se quema con una compulsión a proclamar la Palabra, compartir el Evangelio, y el cuidado de la grey de Dios? ¿Se ha confirmado esta convocatoria y alentado por aquellos Cristianos que te conocen mejor ?

Dios sigue llamando … ¿te ha llamado ?

Traducido por Rev. Peter M. Citelli

Lectura Recomendada: Hermanos, no somos Aficionados: Un llamado a la Preparación Ministerial

Hermanos, no somos Aficionados: Un llamado a la Preparación Ministerial

458056277_640Dr. Jason K. Allen

Pocos hombres han dado forma a la iglesia del siglo 21 más que John Piper, y pocos de sus libros han demostrado ser más útiles que “Hermanos, no somos profesionales.” Piper tiene razón. Los ministros no deberían ser profesionales, y su llamado a un ministerio radical, sacrificial y desinteresado, da en el clavo. Sin embargo, cuando se trata del Servicio Ministerial, tampoco estamos llamados a ser aficionados.

Un aficionado ministerial no es aquel que no posee formación formal o grados avanzados de instituciones de renombre. Un aficionado es aquel que no posee la base de conocimientos, habilidades y experiencia para una tarea en particular, en este caso el ministerio Cristiano. Es decir, uno puede todavía ser un aficionado, aunque con un título ganado, y uno puede ser un ministro fiel, aunque le falte uno.

De hecho, los Cristianos – y en especial los ministros – están llamados a ser personas a lo Primera de Corintios 1, con confianza a predicar la locura de la cruz. Por otra parte, la lista de los que carecían entrenamiento teológico formal, quienes al mismo tiempo impactaron al mundo para Cristo es larga, incluyendo luminarias como John Bunyan, Charles Spurgeon, y Martyn Lloyd-Jones. He aprendido mucho de hombres en los tiempos pasados ​​y presentes que carecían de educación formal.

Sin embargo, nunca antes en la historia de la iglesia la educación teológica ha sido tan accesible, y nunca antes ha sido tan necesaria. La tecnología avanzada, sistemas de suministro innovadores, y los recursos que proliferan, todos hacen de ser un aficionado ministerial, un estado permanentemente – inexcusable. ¿Por qué buscar preparación para el ministerio?

La complejidad de nuestros tiempos

Nuestro momento cultural requiere una preparación ministerial rigurosa. Cada generación se presenta a la iglesia con dificultades especiales, pero nuestra generación viene con equipaje único y angulosidad. No es que el siglo 21 es más caído o más secular que los anteriores, pero bien puede ser más complejo.

El quedarse perplejo ante preguntas éticas, a menudo las complejas ramificaciones tortuosas del pecado, y una intelectualidad cultural que dedica sus mejores energías a socavar el sistema de creencia Cristiano, todos presentan a la iglesia serios desafíos.

Los perdidos necesitan más que respuestas superficiales provenientes de ministros mal equipados.  Ellos necesitan ministros preparados para presentar la dotación completa de la verdad Cristiana de un modo atractivo, pensante, y convincente.

La centralidad de la enseñanza de las Escrituras

La predicación y la enseñanza de la Sagrada Escritura son la responsabilidad principal del ministro Cristiano, y es la necesidad central de la iglesia. De hecho, con el fin de ser bíblicamente calificados para ser un ministro cristiano, uno debe ser ” apto para enseñar “. [ 1 ]

Pablo comisionó a Timoteo en repetidas ocasiones a un ministerio fiel de la Palabra con exhortaciones como: ” Retén la forma de las sanas palabras “, “cuida la verdad que se te ha confiado.”, ” maneja con precisión la palabra de verdad. ” y ” predica la Palabra”. [ 2 ] Estas exhortaciones, y muchas otras, requieren una mente renovada – y una mente informada. Simplemente no hay lugar en el ministerio para la exégesis descuidada, la interpretación de mala calidad, o sermones superficiales.

Uno puede ser un fiel ministro sin un título de seminario, pero no se puede ser fiel ministro sin conocer la Escritura.

Las consecuencias del Ministerio

Existe una correlación alarmante inversa entre la seriedad de la tarea ministerial y la ligereza con la que a menudo algunos la toman. No vamos a dejar que un mecánico inexperto reconstruya nuestra transmisión, ni permitiríamos que un pediatra indocto diagnostique a nuestros hijos. Sin embargo, las iglesias suelen colocar a individuos con los niveles más bajos de preparación en el cargo más alto – el pastorado.

¿Por qué uno a sabiendas recibiría el cuidado de su alma y la instrucción bíblica de un aficionado?, y ¿por qué un ministro se contenta con ser un aficionado? Las almas están en la balanza. Hay un cielo que ganar y un infierno que evitar. Hay una verdad fija para defender y proclamar. Satanás es serio acerca de su llamado; los ministros deberian ser serios acerca del de ellos. El ministerio tiene demasiadas consecuencias para no serlo.

La prioridad de la Gran Comisión

El fin por el cual el ministro trabaja es la proclamación del Evangelio y la promoción de la Gran Comisión. El Cumplimiento de la Gran Comisión requiere una carga por los perdidos, una pasión por la gloria de Dios en la salvación de los pecadores, y una mente preparada para razonar, enseñar y presentar persuasivamente el evangelio.

Por otra parte, la Gran Comisión es un llamado a hacer discípulos, no sólo conversos. Aunque a menudo esto es conceptualizado como principalmente un acto de celo, la Gran Comisión también requiere conocimiento. Se requiere una disposición a ” dar una respuesta de la esperanza dentro de ti “, una capacidad de ” contender ardientemente por la fe que de una vez para siempre fue entregada a los santos. “, y una habilidad para “enseñar estas cosas a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros “. [ 3 ]

Conclusión

Una vez escuché a un profesor reprender a un estudiante que argumentó que era apropiado que el leyera su sermón de sus manuscritos porque Jonathan Edwards leyó su sermón de los suyos. El profesor replicó: “¡Tonto, tu no eres Jonathan Edwards!” Del mismo modo, no mires a modelos como Spurgeon y Lloyd-Jones como justificación para no buscar una educación teológica formal. Ellos eran genios que se instruyeron a si mismos. Pero lo mas probable es que tu no seas un genio como ellos.

Dios bien te puede utilizar a pesar de la falta de entrenamiento formal, pero si tienes la accesibilidad en lo que respecta a la educación teológica – y casi todas las personas en el planeta ahora la tienen – ¿para que buscarla?

Los Ministros serán juzgados por su fidelidad, no por sus logros académicos, pero es imposible ser un ministro fiel sin estar correctamente equipado. Hermano, no debes ser un ministro aficionado.

[ 1 ] I Timoteo 3:2 .

[ 2 ] II Timoteo 1:13-14 ; II Timoteo 2:15; II Timoteo 4:2 .

[ 3 ] I Pedro 3:15; Judas 1:3 ; II Timoteo 2:2 .

Traducido por el Reverendo Peter Citelli.

¿Apóstoles?

2 Cor. 11:13 Porque los tales son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo (el Mesías). 14 Y no es de extrañar, pues aun Satanás se disfraza como ángel de luz. 15 Por tanto, no es de sorprender que sus servidores también se disfracen como servidores de justicia, cuyo fin será conforme a sus obras.

La frase obreros “fraudulentos” en el idioma original, indica que los tales usan artificios, engaños, dicen mentiras con astucia, carnadas que esconden un anzuelo. Estos explotan a los ingenuos atrayéndolos con sus propias codicias como carnada. – Peter Citelli

¿Son los hijos de Dios, dioses?

son-los-hijos-de-dios-diosesLa enseñanza carismático/apostólico y profética (muy popular en los canales televisivos de ese corte), ha venido afirmando que los hijos de Dios, son “dioses”.

Entre los que han esparcido esta enseñanza se encuentran, Kenneth Hagin, Kenneth & Gloria Copeland, Creflo Dollar, Charles Capps, Joyce Meyer, Cash Luna, y Guillermo Maldonado entre varios otros que promueven las enseñanzas del movimiento “palabra de fe”.

Estos están basando esta falsa creencia, citando como su base bíblica, Juan 10:34-36, (el cual es una cita de Salmo 82:6).

Jesús les respondió: ¿No está escrito en vuestra ley: Yo dije, dioses sois?” (Juan 10:34 RVR1960).

De manera que estos van filosofando y razonando, “si los creyentes son hijos de Dios entonces ellos son dioses, tal como su padre, es Dios.”

Cash Luna afirma en una de sus predicaciones,

“¿Cómo se llama papa Dios? Jehová ¿Y como te llamas tú? Junior … ¿Quién sómos? ¿Jehová Junior? escucha esto, eso no es una manera de enseñar, eso es una verdad … ¿si Jesús es hijo de Dios?, ¿qué es? Dios, la Biblia dice no yo, porque vosotros sois dioses … ¿porqué? por que somos junior.”[1]

De esta manera, él esta afirmando que los creyentes son “dioses,” “Jehová Junior.” Y la base de su doctrina, es supuestamente la Biblia, y específicamente el texto de Juan 10:34-36.

Lamentablemente, este es el resultado de una pésima interpretación Bíblica que demuestra la ignorancia rampante de personas que nunca realizaron estudios formales con una institución seria de instrucción Bíblica, Instituto Bíblico, Universidad Cristiana o un Seminario Teológico acreditado, reconocido y respetado por el rigor académico.

Esto es una de las cosas que debemos reconocer de la Iglesia de Roma (sin justificar de ninguna manera sus errores). Debido a que exige que sus sacerdotes ordenados, posean una educación post-secundaria de por lo menos 8 años y que estos se gradúen del Seminario (Institución educacional para Graduados, Post-Licenciatura), con una Maestría en Divinidad y algunos llegan a alcanzar Doctorados.

Tal era el caso del Dr. Martin Lutero, quien poseía una Licenciatura, una Maestría y un Doctorado en Teología, y era profesor de la Universidad de Wittenberg, cuando el se propuso reformar la corrupción en la Iglesia de Roma.

Finalmente, esto dio paso a un cisma irreversible en la Iglesia, dando lugar a que se levantaran las Iglesias Protestantes, entre ellas la Luterana, la Presbiteriana y la Bautista.

El Rigor académico sobre los que serían los pastores-maestros de dichas congregaciones era extremadamente alto. Estos fueron preparados en gramática, historia, teología, filosofía, idiomas (Latín, Griego, Hebreo, Arameo), entre otras ciencias.

Las Iglesias Luteranas, Reformadas, Bautistas entre otras han continuado, requiriendo que sus pastores posean estudios rigurosos post-licenciatura tales como maestrías en Divinidad para sus ministros ordenados y hasta doctorados. Lo cual es una necesidad de suprema importancia para la credibilidad, no solo de los ministros, sino también de las congregaciones que representan.

Los ministros ordenados del evangelio deben de mostrar su capacidad intelectual y académica en un alto grado.

La Biblia que es la Palabra del único y sabio Dios, cubre muchas ciencias, historia, geografía, religión, arqueología, idiomas como el Hebreo, el Griego, el Arameo, poesía, diversas formas literarias etc.

El hombre de Dios debe estar debidamente preparado y entrenado académicamente para poder comunicar con dignidad y precisión, la Palabra del Dios viviente.

Eso es lo que significa que el siervo del Señor sea “apto para enseñar” en 1 Timoteo 3:2.

No obstante el entrenamiento riguroso de los siervos de Dios, últimamente ha ido siendo dejado de lado, especialmente entre algunos grupos pentecostales, carismáticos, y otros que con el deseo de hacer crecer sus Iglesias y grupos, han ordenado pastores sin mayor preparación teológica, lo cual es evidente en sus predicaciones y prácticas ministeriales.  Y en muchos casos han demonizado y estereotipado, a quienes desean estudiar y prepararse formalmente. Persiguiendo el fin de justificar, su bajo nivel educacional.

Otros empresarios independientes con la habilidad de vendedores persuasivos (particularmente del movimiento carismático-apostólico), se han volcado a fundar iglesias (como si fueran empresas), auto-nombrándose “pastores, apóstoles, profetas” (o han comprado certificados ministeriales, e incluso títulos de entidades/empresas de educación “no acreditadas” con el fin de afirmar su credibilidad).  Muchos claman tener maestrías y doctorados, pero carecen de la preparación académica adecuada, lo cual es evidente ante quienes los escuchan, puesto que solo compraron o les fue regalado un título de cartón.

Cabe mencionar que ninguna Universidad acreditada, ni Seminario Teológico serio, los aceptaría como profesores, puesto que dichos títulos no acarrean el respaldo de una institución reconocida académicamente. Dichos “títulos” son presuntamente fraudulentos, los cuales han sido otorgados por “universidades” que carecen de reconocimiento y acreditación formal.

Estos cuasi-ministros, al usar métodos de mercadeo a multinivel y todo tipo de técnicas novedosas han hecho crecer sus grupos, al punto de llegar a ser  “mega-iglesias”, sin embargo carecen de una preparación académica sólida y por ende las interpretaciones erradas son el orden del día en sus sermones, y esto es reproducido en las personas que son entrenadas por ellos, los cuales repiten sus errores doctrinales.

Sin embargo, regresemos a nuestra pregunta inicial ¿Son los hijos de Dios, dioses?, ¿Se puede afirmar esto desde la base de Juan 10:34-36?

“Jesús les respondió: ¿No está escrito en su Ley: ‘Yo dije: son dioses’?’ Si a aquéllos, a quienes vino la palabra de Dios [i.e. los jueces y gobernantes de Israel], los llamó dioses [i.e. elohim], (y la Escritura no se puede violar), ¿a quien el Padre santificó y envió al mundo, ustedes dicen: ‘Blasfemas,’ porque dije: ‘Yo soy el Hijo de Dios’?” (Juan 10:34-36).

Lo que Jesús quiso implicar en Juan 10:34-36, es que si para los gobernantes, los jueces del Israel Bíblico, se uso la palabra elohim (Salmo 82:1,6,7), cuanto mas se puede usar para El, que era el Hijo de Dios.

Si los gobernantes y los jueces del Israel Bíblico fueron considerados como representantes del Dios de Israel, cuanto más el unigénito Hijo de Dios.

“Nadie ha visto jamás a Dios; el unigénito Dios, que está en el seno del Padre, El Lo ha dado a conocer” (Juan 1:18).

Lo que enseña Juan 10:34-36, no es que los Cristianos son “dioses”, como afirma Cash Luna, sino que Cristo podía inferir su divinidad, y su oficio como Juez, sin incurrir en una blasfemia puesto que él era Dios el hijo encarnado.

Esto era el argumento que estaban usando los Judíos para apedrearlo,

“Yo y el Padre somos uno” (Juan 10:30).

“Los Judíos Le contestaron: “No Te apedreamos por ninguna obra buena, sino por blasfemia; y porque Tú, siendo hombre, te haces Dios” (v. 33).

Sin embargo él, no se hacía Dios,

El es el resplandor de Su gloria y la expresión (representación) exacta de Su naturaleza” (Hebreos 1:3f).

Pero por otro lado, el enseñar que los Cristianos son “dioses/Jehová junior” es cometer una blasfemia (Βλασφημεῖς – hablar livianamente, profanamente y sin respeto de Dios). Considera lo que la Ley de Dios dice de los blasfemos (e.g. Lev. 24:14-16). El comentario de Cash Luna, exalta a meros seres humanos y rebaja, desprecia y minimiza la divinidad de Cristo, el Dios-hombre.

Adicionalmente, el afirmar tal cosa es tambien idolatria,

:No tendrás otros dioses delante de mí” (Deuteronomio 5:7).

“A ti te fue mostrado, para que supieras que el SEÑOR, El es Dios; ningún otro hay fuera de El” (Deuteronomio 4:35).

“Así dice el SEÑOR, el Rey de Israel, Y su Redentor, el SEÑOR de los ejércitos: ‘Yo soy el primero y Yo soy el último, Y fuera de Mí no hay Dios” (Isaías 43:10).

“Ustedes son Mis testigos,” declara el SEÑOR, “y Mi siervo a quien he escogido, Para que Me conozcan y crean en Mí, Y entiendan que Yo soy. Antes de Mí no fue formado otro dios, Ni después de Mí lo habrá” (Isaías 43:10).

Pablo en el Nuevo Testamento no dice:

“Porque aunque haya algunos llamados dioses, ya sea en el cielo o en la tierra, como por cierto hay muchos dioses y muchos señores” pero para nosotros hay un solo Dios, el Padre, de quien proceden todas las cosas y nosotros somos para El; y un solo Señor, Jesucristo, por quien son todas las cosas y por medio de El existimos nosotros” (1 Corinitios 8:5).

Por tanto, aléjate de quien se atreva a blasfemar, enseñando que los Cristianos somos “dioses”.

Los que hemos recibido a Cristo, somos hijos de Dios (espiritualmente hablando) pero en ninguna manera comparables con el Dios soberano o con su Hijo divino, nuestro Señor Jesucristo.

“Porque hay UN SOLO DIOS, y también un solo Mediador entre Dios y los hombres, Cristo Jesús hombre” (1 Timoteo 2:5).

“En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios” (Juan 1:1 RVR1960).

Pastor Peter Citelli

© 2013 Reino de Dios. Todos los derechos Reservados.

E-mail: oficina@reinodedios.tv


[1] Yamisalvacion. “Cash Luna se declara un Dios, un Jehova Junior.” You Tube. http://www.youtube.com/watch?v=jc2rEPw7nn4 (accessed May 18, 2013).

¿Fiesta de las Primicias o Pretexto?

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Durante el mes de Enero, ya durante algunos años se ha venido forjando una tradición en varias Iglesias (especialmente de la prosperidad).

En dichas “Iglesias” se invitan a “predicadores” oradores persuasivos (usualmente vendedores, los que ahora se auto-denominan “profetas” y “apóstoles”)  para convencer con gran habilidad a los congregantes para que entreguen hasta un mes de salario entero a estas Iglesias, como pretexto de que “si lo hacen entonces Dios bendecirá los once meses restantes del nuevo año por delante”.

A los congregantes sutilmente se los lleva a pensar que Dios les esta exigiendo lo primero y lo mejor de sus ingresos como “condición” y para que El abra los cielos para cubrir las necesidades de los congregantes (como si Dios esperara primero “el pago” para luego, otorgar el servicio/bendición que necesitan).

Desde luego esa bendición será impartida “solo” a los que sacrifiquen la cantidad de dinero proporcional a la magnitud del milagro que necesitan y dicha bendición de rompimiento exclusivamente es lograda desde la boca del “profeta/apóstol”, cuando el lo decrete y “solamente esta disponible mientras el esta allí,” en el “tiempo de la unción”.

Como es de esperarse, el pseudo-profeta/vendedor de quimeras, también posteriormente colectara un “jugoso” cheque, de los líderes de la iglesia por los “servicios prestados”.

De esa manera se presiona a la congregantes psicológicamente a que entreguen hasta el ultimo centavo de un mes de trabajo, supuestamente demostrando que “le creen a Dios” y su “santo” profeta y a los “bondadosos” líderes de la congregación que han traído al profeta para que “bendiga al pueblo”.

Lo lamentable es que cuando el tiempo pasa y la supuesta “súper cosecha prometida” no llega, entonces le echan la culpa a los congregantes, aduciendo a que había pecado en sus vidas y que debido al mismo, se estorbo la cosecha. A lo que agregan que si vuelven a sembrar otra cantidad substancial, una vez mas, entonces ahora si que van a ver el rompimiento y la cosecha milagrosa.  Esto se repite vez tras vez, a manera de un ciclo que nunca parece acabar.

Los pobres congregantes, que logran ser persuadidos muchas veces llegan a poner en riesgo a sus familias, disponiendo del sustento que usualmente les serviría para la comida del mes, las medicinas que necesitan, el arriendo, o para pagar la hipoteca de la casa.  Y esto crea usualmente tensiones en el hogar, puesto que el cónyuge crédulo insiste en que se debe creer al “profeta” y entregarle el dinero que el pide, mientras que el otro se opone a la idea por que de una manera realista esta pensando en los riesgos que se generan con tal decisión.

Este ultimo, frecuentemente es tachado de incrédulo, de escéptico, espíritu de Grecia, religioso etc.

Muchos grupos practican esta misma estrategia durante todo el mes de Enero, al que denominan “el mes de primicias” para darle largas a la astucia.

Sin embargo, el Señor Jesús ha advertido:

Mateo 7:15
Cuídense de los falsos profetas, que vienen a ustedes con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces.

“Vestidos de ovejas” significa que estos lobos se visten como se vestían los pastores del rebano con pieles de ovejas, es decir se disfrazan “como pastores” del rebaño, pero por dentro son lobos rapaces.  Sus hechos usualmente los delatan.

Alguien que dice que es “pastor/profeta etc.” pero actúa como un estafador, codicioso, mentiroso, avaricioso, no es “pastor/profeta etc.”, es un lobo aprovechador, que se ha “disfrazado de profeta/pastor” para ocultar sus verdaderos propósitos.

Los verdaderos pastores debían cuidar a las ovejas de los lobos, su labor era proteger a las ovejas (cf. Hechos 20:28-31).  Pero ciertos “pastores” de la actualidad, están trayendo a lobos para que pelen a las ovejas; lo cual demuestra que no son “pastores” sino también lobos disfrazados de pastores (cf. 2 Cor. 11:13-14).

Pero, examinemos su teoría desde el punto de vista Bíblico.

Para comenzar, la Biblia no dice en ninguna parte que Enero es el mes de primicias.

Estos supuestos “profetas,” sostienen que la Biblia habla de la Fiesta de las Primicias y que la Iglesia esta obligada a celebrarla, trayendo sus primeros frutos del año, para que estos sean “la semilla” para una buena “cosecha” para el resto del mismo, pero la Biblia no menciona nada al respecto.

Estos para sustentar su teoría, usan pasajes como estos:

Exodo 23:14 “Tres veces al año me celebrarán fiesta. 15 Guardarás la Fiesta de los Panes sin Levadura. Siete días comerás pan sin levadura, como Yo te mandé, en el tiempo señalado del mes de Abib, pues en él saliste de Egipto. Y nadie se presentará ante Mí con las manos vacías. 16 También guardarás la fiesta de la siega de los primeros frutos de tus labores, de lo que siembres en el campo, y la fiesta de la cosecha al fin del año cuando recojas del campo el fruto de tu trabajo. 17 Tres veces al año se presentarán todos tus varones delante del Señor Dios.18 “No ofrecerás la sangre de Mi sacrificio con pan leudado, ni la grasa de Mi fiesta quedará hasta la mañana. 19 Traerás lo mejor de las primicias de tu tierra a la casa del Señor tu Dios. No cocerás el cabrito en la leche de su madre.

Observemos lo que dice la Ley de Moisés en Lev. 23:9-14, donde se describen los detalles de las primicias (o fiesta de los primeros frutos),

Entonces el Señor habló a Moisés: 10 “Di a los Israelitas: ‘Cuando ustedes entren en la tierra que Yo les daré, y sieguen su cosecha, entonces traerán al sacerdote una gavilla de las primicias de su cosecha11 Y él mecerá la gavilla delante del Señor, a fin de que ustedes sean aceptados; el día siguiente al día de reposo el sacerdote la mecerá. 12 El mismo día en que sea mecida la gavilla, ofrecerán un cordero de un año sin defecto como holocausto al Señor. 13 La ofrenda de cereal será de 4.4 litros (dos décimas de un efa) de flor de harina mezclada con aceite, ofrenda encendida para el Señor, como aroma agradable, con su libación, un litro (un cuarto de hin) de vino14 Hasta ese mismo día, hasta que ustedes hayan traído la ofrenda de su Dios, no comerán pan, ni grano tostado, ni espiga tierna. Estatuto perpetuo será para todas sus generaciones dondequiera que habiten [i.e. dentro de la tierra de Israel].

Deut. 26:1-10 detalla el orden de la ceremonia, y la oración del ofrendante delante del Señor y del sacerdote levítico.

2 entonces tomarás de las primicias de todos los frutos que sacares de la tierra [i.e. la tierra de Israel, אֶרֶץ יִשְׂרָאֵל, Eretz Yisrael] que Jehová tu Dios te da, y las pondrás en una canasta, e irás al lugar que Jehová tu Dios escogiere para hacer habitar allí su nombre [i.e. el Templo en Jerusalén].

La fiesta de las Primicias [Primeros frutos] se celebraba el 16 de Marzo o Abril, en la tierra de Israel, delante de un sacerdote levítico, con los primeros de todos los frutos del suelo que se recogían de la tierra, poniéndolas en una canasta y específicamente en el Tabernáculo/Templo.

De ahí, que los sacrificios y las ofrendas requeridas por la Ley (Lev. 23:9-14) para esta fiesta no se pueden cumplir, porque no hay Templo (en Jerusalén).

Sin embargo en aquellos días en los que el Tabernáculo/Templo estaba en pie, el que presentaba la ofrenda decía:

v.3  ‘Declaro hoy al Señor mi Dios que he entrado en la tierra [i.e. de Israel] que el Señor juró a nuestros padres que nos daría.’

El sacerdote tomaba la canasta de la mano del ofrendante, y la ponía delante del altar [donde se degollaban los sacrificios] v.4

Y el ofrendante decía:

v.4ff ‘Mi padre fue un Arameo errante y descendió a Egipto y residió allí, siendo pocos en número; pero allí llegó a ser una nación grande, fuerte y numerosa. Pero los Egipcios nos maltrataron y nos afligieron y pusieron sobre nosotros dura servidumbre. Entonces clamamos al Señor, el Dios de nuestros padres, y el Señor oyó nuestra voz y vio nuestra aflicción, nuestro trabajo y nuestra opresión. Y el Señor nos sacó de Egipto con mano fuerte y brazo extendido, con gran terror, con señales y milagros; y nos ha traído a este lugar y nos ha dado esta tierra [i.e. de Israel], una tierra que mana leche y miel. 10 ‘Ahora, yo he traído las primicias [primeros] de los frutos de la tierra que Tú, oh Señor, me has dado.’

La Ley continuaba

v.10ff Entonces las pondrás delante del Señor tu Dios, y adorarás delante del Señor tu Dios; 11 y tú te alegrarás, y también el Levita y el extranjero que está en medio de ti, por todo el bien que el Señor tu Dios te ha dado a ti y a tu casa.

Y esto completaba la observancia de los mandamientos que requería la Ley de Moisés para esta fiesta de los primeros frutos de la tierra.

Esta fiesta también marcaba la cuenta de los días entre la fiesta de los primeros frutos [Yom ha Bikurim] hasta la fiesta de las semanas (Shavuot), llamada Omer [lit. gavilla].

Lo notable es que esta fiesta, era una fiesta levítica, que se celebraba el 16 del mes hebreo llamado Abib/Nisan (el cual cae usualmente entre Marzo y Abril), dos días después de la pascua (pesaj) la cual era celebrada el 14 de Nisán.  Seguida por la Fiesta de los Panes sin Levadura la cual duraba desde el 15 hasta el 21 de Nisán (el cual es llamado en la Biblia hebrea, Aviv).

Así que, esta fiesta no era celebrada en el mes de Enero sino usualmente entre Marzo y Abril específicamente, en el día 16.

Esta fiesta era celebrada después de la fiesta de la pascua y de la fiesta de los panes sin levadura.

14 de Nisán – Fiesta de los Pascua
15-21 de Nisán – Fiesta de los Panes sin levadura
16 de Nisán (Aviv) – Fiesta de los Primicias (o primeros frutos)

Todas estas eran fiestas que debían celebrarse durante el tiempo del Antiguo Pacto, prefigurando una realidad venidera en el Nuevo Pacto (Luc. 22:20).

  • La Fiesta de los Pascua, que prefiguraba al Cordero de Dios que seria sacrificado por los pecados de su pueblo (1 Cor 5:7; 1 Ped. 1:19).
  • La Fiesta de los Panes sin levadura, prefiguraba que el cuerpo del Cristo no vio corrupción cuando fue sepultado (Hechos 13:37), su pureza y santidad (1 Ped. 2:22; 2 Cor. 7:1).
  • La Fiesta de las Primicias (o primeros frutos) prefiguraba su resurrección (1 Cor. 15:4, 20) y aseguraba la cosecha final de frutos (Rom. 16:5; 1 Cor. 16:15; Santiago 1:18, el remanente).

Pablo nos aseveró que la Fiesta de Primicias encontró su cumplimiento en la persona del Cristo resucitado:

1 Corintios 15:20, 23

20 Pero ahora Cristo ha resucitado de entre los muertos, primicias de los que durmieron (murieron).
23 Pero cada uno en su debido orden: Cristo, las primicias; luego los que son de Cristo en Su venida.

Cristo había sido las primicias, los primeros frutos de aquellos que resucitarán de los muertos.  Así que la fiesta ha sido cumplida en la resurrección de Cristo.  Sus seguidores resucitarían en su debido tiempo (al fin de la cosecha).

No obstante los pseudo-profetas/vendedores arriba mencionados, pretenden persuadir a sus oyentes, a que la fiesta tiene un significado monetario y que debe observarse estrictamente en el mes de Enero del año nuevo, usando la manipulación psicológica del “si es que quieres tener verdaderamente un próspero año nuevo, entonces debes sembrar un mes de salario”.

Las primicias fueron un mandamiento de la Ley, para el pueblo (Nehemías 10:35-36) que estaba bajo la ley.

Pablo afirmo que estas fiestas eran una sombra del Antiguo Pacto, y que encontraban su cumplimiento en la persona de Cristo. 

Por otro lado, Ex. 23:14-19 (el pasaje clásico usado por los pseudo-profetas/interesados en el dinero de los incautos) dice específicamente:

14  Tres veces al año me celebrarán fiesta.

Con esto, la implicación es que Dios le dijo a los hijos del Israel de tiempos “Bíblicos” (cf. Lev. 23:2) que tres veces al año debían subir al Templo en Jerusalén, a celebrar la fiesta de la Pascua, la fiesta de Pentecostés, y la fiesta de las enramadas (Tabernáculos).

El v.17  menciona que los varones deberían subir al Templo en Jerusalén durante estas tres fiestas, “Tres veces al año se presentarán todos tus varones delante del Señor DIOS.”

No era en cualquier lugar que estas fiestas (incluyendo la fiesta de las primicias) debían ser celebradas, a diferencia de lo que dicen los pseudo-profetas, estas debían ser celebradas desde la Jerusalén de tiempos Bíblicos y en el Templo localizado en ese lugar.

Deuteronomio 12:5
sino que buscarán al Señor en el lugar en que el Señor su Dios escoja de todas sus tribus, para poner allí Su nombre para Su morada, y allí ustedes irán.

Ese lugar, escogido de entre todas sus tribus, era el templo en la ciudad de Jerusalén.

Éxodo 23 menciona que las Primicias (los primeros frutos) de los granos de cereal y cebada debían ser presentados en la Casa del SEÑOR (Ha bayit)

19  Traerás lo mejor de las primicias de tu tierra a la casa del SEÑOR tu Dios.

La casa (Ha bayit) del SEÑOR, era específicamente el Templo en Jerusalén (y no la Iglesia local como insinúan los pseudo-profetas). No obstante, cuando Dios destruyó el Templo en Jerusalén, en el año 70 D.C., canceló la posibilidad de celebrar esta fiesta, puesto que sus rituales encontraban su práctica específica en los sacrificios físicos ofrecidos en el Templo Judío en Jerusalén.

Ahora es importante mencionar, que la Iglesia si debe apoyar y financiar la obra de Cristo en la tierra.

Pero decirle a la gente que tiene la obligación de traer las primicias que menciona la ley de Moisés. Es un pretexto,  que no tiene asidero alguno en la Biblia y el Nuevo Pacto.

En todo caso, la Iglesia si debe apoyar financieramente la obra de Cristo, Dios si es honrado cuando das sacrificialmente para la predicación genuina de su Palabra, sin compromisos.

Sin embargo, no debes dejarte sorprender por charlatanes que están tratando de estafarte, usando el nombre de Dios en vano. Si la supuesta “iglesia” donde te congregas insiste en invitar a estos “charlatanes” para que estafen al pueblo con el pretexto de la “fiesta de las primicias” debes abandonar tal lugar y buscar congregarte en una Iglesia “Bíblica” genuina, donde la Palabra de Dios sea expuesta con seriedad e integridad y sin torceduras convenientes.

Apocalipsis 18:4   Y oí otra voz del cielo, que decía: Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas

Éxodo 20:7

No tomarás el nombre del SEÑOR tu Dios en vano, porque el SEÑOR no tendrá por inocente al que tome Su nombre en vano.

El SEÑOR no toma como algo trivial, a aquel que dice hablar en su nombre:

Jeremías 23:31 Estoy contra los profetas,” declara el Señor, “que usan sus lenguas y dicen: ‘El Señor declara.’ 32 Estoy contra los que profetizan sueños falsos,” declara el Señor, “y los cuentan y hacen errar a Mi pueblo con sus mentiras y sus presunciones, cuando Yo no los envié ni les di órdenes, ni son de provecho alguno para este pueblo,” declara el Señor.

El, a su debido tiempo también a ellos les dará su justa retribución (v. 31-40).

34 Y al profeta, al sacerdote o al pueblo que dijere: Profecía de Jehová, yo enviaré castigo sobre tal hombre y sobre su casa.

Estas son serias palabras que deben de considerarse en santo temor reverente.

Rev. Peter Citelli,

Pastor-Maestro

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La Iglesia Bautista Miramar es un lugar donde Dios es glorificado, donde Cristo es exaltado y donde la Palabra de Dios es predicada con fidelidad.

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¿Que implicó Juan cuando dijo “A lo Suyo vino, y los Suyos no Lo recibieron. Pero a todos los que Lo recibieron”?

KONICA MINOLTA DIGITAL CAMERAJuan 1:11 A lo Suyo vino, y los Suyos no Lo recibieron.
12 Pero a todos los que Lo recibieron, les dio el derecho (el poder) de llegar a ser hijos de Dios, es decir, a los que creen en Su nombre

Como alguien que ha leído este pasaje por muchos años, siempre me ha intrigado saber que es lo que Juan quiso decir con la frase a “A lo Suyo vino, y los Suyos no Lo recibieron.”

Algunos, han argumentado que la frase “lo Suyo” tiene que ver con el mundo que el había hecho (v. 3), como una referencia a la creación.  Otros sostienen que “Lo Suyo” se trata de la raza humana, mientras que la frase “los Suyos no Lo recibieron” habla de su nación.

No obstante, eso no hace sentido con el contexto histórico del Evangelio de Juan y de los Evangelios Sinópticos (i.e. del mismo punto de vista).  Aparentemente, Juan esta haciendo alusión a que muchos dentro de la nación del Israel de su días, creyeron en Jesús como el Cristo (Mesías) de Dios y lo recibieron, mientras que otros lo rechazaron.

Juan nos comenta acerca de aquellos que creyeron:

Juan 7:31 Pero muchos de la multitud creyeron en El, y decían: Cuando el Cristo venga, ¿acaso hará más señales que las que éste ha hecho?

Juan 12:10 Pero los principales sacerdotes resolvieron matar también a Lázaro; 11 porque por causa de él muchos de los Judíos se apartaban y creían en Jesús.

42 Sin embargo, muchos, aun de los gobernantes, creyeron en El, pero por causa de los Fariseos no lo confesaban, para no ser expulsados de la sinagoga.

No obstante, Juan también nos cuenta acerca de los que no lo recibieron, ni creyeron en el,

Juan 6:64  Pero hay algunos de ustedes que no creen.” Porque Jesús sabía desde el principio quiénes eran los que no creían, y quién era el que Lo iba a traicionar (entregar).

Juan 10:31-32 Los Judíos volvieron a tomar piedras para tirárselas. 32 Entonces Jesús les dijo: “Les he mostrado muchas obras buenas que son del Padre. ¿Por cuál de ellas Me apedrean?”

Juan 12:37 Pero aunque había hecho tantas señales delante de ellos, no creían en El

Jesús también dijo:

Juan 8:24 Por eso les dije que morirán en sus pecados; porque si no creen que Yo soy, morirán en sus pecados.”

Juan 12:48 “El que Me rechaza y no recibe Mis palabras, tiene quien lo juzgue; la palabra que he hablado, ésa lo juzgará en el día final.

Dios había asignado un día en el que iba a juzgar a aquellos quienes dentro del pueblo del Israel rechazaran sus palabras.

Pero ¿Cuáles eran estas palabras que el les había hablado?

Sus palabras fueron palabras de arrepentimiento para con Dios y fe en su persona y obra para el perdón de pecados.

Ese fue el mensaje de su siervo Juan el Bautista:

Mateo 3:2 “Arrepiéntanse, porque el reino de los cielos se ha acercado.”

8 “Por tanto, den frutos dignos de arrepentimiento

Y el mensaje que El mismo predicó:

Mateo 4:17 Desde entonces Jesús comenzó a predicar: “Arrepiéntanse, porque el reino de los cielos se ha acercado.”

Y el mensaje que predicaron sus siervos, sus apóstoles:

Hechos 5:31 A éste Dios exaltó a su diestra como Príncipe y Salvador, para dar arrepentimiento a Israel, y perdón de pecados.

Lucas 24:47 y que en su nombre se predicara el arrepentimiento para el perdón de los pecados a todas las naciones, comenzando desde Jerusalén.

El tiempo había llegado, en el que Dios el dueño de la viña, la casa de Israel (Judá y Jerusalén) había enviado a sus siervos a colectar frutos de arrepentimiento, equidad, justicia y obediencia a la fe.

Sin embargo, lo que encontró en muchos dentro del pueblo, fue rechazo, incredulidad y violencia contra sus siervos los profetas y aun contra su propio Hijo.

Isaías 5:7 Ciertamente, la viña del SEÑOR de los ejércitos es la casa de Israel, Y los hombres de Judá Su plantío delicioso. El esperaba equidad, pero hubo derramamiento de sangre; Justicia, pero hubo clamor.

Mateo 21:34 “Cuando se acercó el tiempo de la cosecha, envió sus siervos a los labradores para recibir sus frutos. 35 “Pero los labradores, tomando a los siervos, a uno lo golpearon, a otro lo mataron y a otro lo apedrearon. 36 “Volvió a mandar otro grupo de siervos, mayor que el primero; y les hicieron lo mismo. 37 “Finalmente les envió a su hijo, diciendo: ‘Respetarán a mi hijo.’38 “Pero cuando los labradores vieron al hijo, dijeron entre sí: ‘Este es el heredero; vengan, matémoslo y apoderémonos de su heredad.’ 39 “Y echándole mano, lo arrojaron fuera de la viña y lo mataron.

Dios, el dueño de la viña, estaba siendo despreciado. Dios los había invitado a su fiesta de boda (figura de su Reino), pero muchos no quisieron venir, y aun otros mataron a sus siervos y hasta su propio Hijo (Mat. 22:3).

Por ese motivo Dios los juzgaría:

Mat. 22:6 y los demás, echando mano a los siervos, los maltrataron y los mataron. 7 “Entonces el rey se enfureció, y enviando sus ejércitos, destruyó a aquellos asesinos e incendió su ciudad.

Tal cual como lo había profetizado el profeta Isaías,

Isaías 5:24 Por tanto, como la lengua de fuego consume el rastrojo, Y la hierba seca cae ante la llama, Su raíz como podredumbre se volverá y su flor como polvo será esparcida. Porque desecharon la ley del SEÑOR de los ejércitos, Y despreciaron la palabra del Santo de Israel.

25 Por esta causa se ha encendido la ira del SEÑOR contra Su pueblo, Y ha extendido Su mano contra ellos y los ha herido. Los montes temblaron y sus cadáveres yacen como desecho en medio de las calles. Con todo esto, no se ha agotado Su ira, Y aún está extendida Su mano.

30 En aquel día gruñirá sobre ella como el bramido del mar. Si se mira hacia la tierra, hay tinieblas y angustia; Aun la luz es oscurecida por sus nubes.

Estos no solo despreciaron la la ley del SEÑOR y sus palabras, sino al Hijo de Dios, heredero de la viña del SEÑOR quien los llamo al arrepentimiento y a la fe salvadora, por eso el los consumiría en el fuego de su ira.

El había dicho previamente:

Juan 3:36 El que cree en el Hijo tiene vida eterna; mas el que es incrédulo al Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él.

Juan 5:24 “En verdad les digo: el que oye Mi palabra y cree al que Me envió, tiene vida eterna y no viene a condenación (a juicio), sino que ha pasado de muerte a vida.

Juan 12:48 El que Me rechaza y no recibe Mis palabras, tiene quien lo juzgue; la palabra que he hablado, ésa lo juzgará en el día final.

Y en efecto, su ira fue derramada sobre aquellos del Israel de tiempos Bíblicos que lo rechazaron, cuando Jerusalén fue destruida en el año 70 A.D.

Así que, el vino a “lo Suyo” (cf. Juan 1:11) significa que el Señor Jesús vino a colectar los frutos de arrepentimiento del Israel del primer siglo, y a juzgar a quienes le rechazaran. La narrativa del Evangelio de Juan, nos muestra que muchos de “los Suyos” no le recibieron.

No obstante, Juan continúa:

Juan 1:12 Pero a todos los que Lo recibieron, les dio el derecho (el poder) de llegar a ser hijos de Dios, es decir, a los que creen en Su nombre

Esto significa que a pesar de que algunos de los “Suyos,” los cuales  fueron convidados a su Reino y rechazaron la invitación del Rey, otros fueron invitados y beneficiados (i.e. todos los que Lo recibieron) al punto de llegar a ser llamados hijos de Dios, participantes de su Reino.

Mateo 22:8 “Luego dijo a sus siervos: ‘La boda está preparada, pero los que fueron invitados no eran dignos. 9 ‘Vayan, por tanto, a las salidas de los caminos, e inviten a las bodas a cuantos encuentren.’ 10 “Aquellos siervos salieron por los caminos, y reunieron a todos los que encontraron, tanto malos como buenos; y el salón de bodas se llenó de invitados.

La buena noticia, es que Dios aun en este tiempo, sigue extendiendo la invitación a su Reino celestial a todos aquellos (de cualquier nacionalidad) que en genuino arrepentimiento para con El (por el obrar del Espíritu Santo cf. Tito 3:5), crean en Jesús el Hijo de Dios y lo reciban como su único y suficiente Salvador.

Su invitación sigue siendo ofrecida en nuestros días:

Apocalipsis 22:17 El Espíritu y la esposa dicen: “Ven.” Y el que oye, diga: “Ven.” Y el que tiene sed, venga; y el que desee, que tome gratuitamente del agua de la vida.

No tardes mas, hoy todavía es tiempo aceptable, hoy todavía es tiempo de la salvación.

2 Corintios 6:2 Porque dice: En tiempo aceptable te he oído, y en día de salvación te he socorrido. He aquí ahora el tiempo aceptable, he aquí ahora el día de salvación.

Rev. Peter Citelli

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